Alcàsser. Oscar Jiménez García. Un testigo fiable.


Oscar Jiménez García era un compañero de Miriam en el Instituto La Florida, de Catarroja. En el libro de Juan Ignacio Blanco se cita que el teniente jefe de Sollana se trasladó a Catarroja para entrevistarse con él, dado que había consultado con una vidente llamada Susana que aseguró que las niñas estaban en un chalet cerca de la Urbanización de Morredondo. Oscar habría informado que Miriam solía salir con un compañero de colegio llamado Toni, cuyos padres tenían un chalet en la urbanización Masía de Pavía, en Turís.

Dado que en el sumario [folio 609] Oscar declara que el amigo del colegio de Miriam era Salvador Hernández Fito, en el foro de Rumorología le criticamos por atribuirle dos novios a Miriam. Bien, pues Oscar entró en el foro y nos aclaró todo. Bien por él. Ojalá todos los testigos del caso Alcásser siguieran su ejemplo.

En la búsqueda que se produjo en la zona indicada por la vidente, el 15 de noviembre de 1992, según el teniente jefe de Sollana, participaron unos 15 familiares, los alcaldes de Alcácer y Picassent, policías locales de ambas localidades, seis patrullas entre Picassent y Sollana, policía judicial de Sueca y dos perros rastreadores. Me resulta incomprensible que en lugar de establecer una búsqueda racional, basada en el interrogatorio y confirmación de las declaraciones de los testigos y la reconstrucción de los hechos, se realizaran este tipo de batidas basadas en visiones de supuestas videntes con poderes paranormales. A las que se incorporaban los familiares. Otra incoherencia más del caso.

Veamos algunos fragmentos de lo que nos contó Oscar:

… Saliendo yo de 8º de EGB, entré en septiembre a La Florida, donde en vez de empezar un primero de BUP como era normal en aquella época, empezamos un 3º de ESO, pues este centro educativo impartía ESO de manera experimental. En clase (creo recordar que me tocó el grupo 3ºE) coincidí, además de otras personas, con una chica alegre y simpática: Míriam. Éramos compañeros de clase, y nos llevábamos bien, igual que con algunas otras personas que se citan en el sumario. En realidad había buen ambiente en clase, con las excepciones normales, como en todas las clases de todos los institutos…

El día en que las tres amigas desaparecieron fue el 13/11. Al día siguiente (sábado 14), una compañera de clase me llamó para contarme que Míriam no había vuelto a su casa la noche anterior. Ella se enteró porque la madre de Míriam la llamó …

El dispositivo de búsqueda fue ‘grande’ y yo me quise sumar y colaborar voluntariamente a buscar a una amiga desaparecida, tal como dice el sumario. Mi padre (él no ha creído en espíritus ni cosas así nunca) decidió acompañarme (yo aún no tenía 16 años, ¿cómo iba a dejarme ir solo con la Benemérita?)…

A medio día paramos a comer en un bar que había delante del cuartel de Picassent (allí también comía el padre de Míriam, el tío y otra gente que participaba en la búsqueda). Después de comer, fuimos a buscar una urbanización que se llamaba Morredondo o algo así.

Durante la mañana y la tarde de ese domingo, mientras buscábamos, y en conversaciones totalmente normales en aquel contexto, voy contestando a lo que los agentes me preguntan sobre la marcha y aparentemente de manera espontánea (siempre muy correctos). No estuve en ninguna especie de interrogatorio tal como puede hacer parecer el documento titulado “FUENTE 2: FOLIO 609 Sumario. MANIFESTACIÓN DE…- “. y que tiene las preguntas y respuestas redactadas en ese ‘formato’. Por cierto, no recuerdo haber firmado nada (¿un menor firmando ‘algo’?)…

El tema de Toni: no conozco a ningún ‘Toni’ que fuese con nosotros a clase… Quién yo conozco es ‘Salvi’ (sí, Salvador, pero siempre le hemos llamado Salvi), y tenía un chalet en la susodicha urbanización. Quedaba cerca de la zona, por lo tanto a nadie le pareció descabellado ir a echar un vistazo, aunque fuese por prudencia. Yo no sabía la ubicación exacta, pero sí sabía que estaba en aquella urbanización. Además últimamente se llevaba muy bien con Míriam. ¿no cabe aquí una simple equivocación de un agente que redacta un informe según lo que va recordando sobre lo sucedido a lo largo de la jornada? Yo no veo tan descabellado que se pueda confundir ‘Toni’ con ‘Salvi’.

Por lo tanto, ya tenemos un novio menos, si es que eso le inquietaba a alguien.

En la vista oral se desestimaron muchos testimonios. El juicio se celebró en el Palacio de Justicia de Valencia, y me citaron como testigo, al igual que a otros compañeros y compañeras de clase. Estuvimos aislados en una biblioteca, a la espera de que nos llamasen a declarar. A alguno le llamaron, pero al segundo día de la vista [aquí Oscar no se refiere a la 2ª sesión de la vista oral, sino al 2º día que asistió como testigo] decidieron que el resto de testimonios no eran relevantes y que alargaban la vista innecesariamente, o algo similar…

En efecto, 25ª sesión de la vista oral, 17 de junio de 1997:

Las acusaciones particulares nº 1 y nº 2 renuncian a Oscar Giménez García (1) y a Sandra Leal Galán. El resto no se opone. Quedan renunciados.

¡El resto de testimonios no era relevante!… Sin comentarios.

Muchas gracias, Oscar.

(1) Tal cual. Giménez, con “g”.

Un comentario en “Alcàsser. Oscar Jiménez García. Un testigo fiable.

  1. No eran relevantes… ¿quizás porque no formaban parte de la camarilla de “elegidos” para declarar?¿No eran testigos de “confianza”?, ¿Alargaban innecesariamente la farsa judicial? Claro, sería por eso.

  2. Aquí hay una contradicción con lo que cuenta JIB. Éste dice que el padre de Miriam en los primeros cuatro o cinco días desde la desaparición sólo come unas naranjas, y éste testigo viene a indicar que el domingo estaba comiendo en un restaurante de Picassent (o un menu o bocadillos

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