Aurora Mancebo Leirós.




Aurora Mancebo Leirós tenía 24 años y vivía con sus padres José Luis y María Dolores en una urbanización de las afueras de Tarragona. Medía 1,61 y tenía los ojos marrones y el pelo castaño oscuro, peinado en media melena. Se había tatuado un pequeño piolín en el hombro derecho. A los 16 años tuvo un novio maltratador que acabó dejándola. Para colmo de males, la nueva novia de su ex se la encontró por la calle y le dio una paliza, mientras el otro miraba y la animaba.

Esto marcó a Aurora de por vida. Necesitó tratamiento psiquiátrico y psicológico. Engordó casi 50 kilos. Dejó sus estudios y se encerró en casa.

Lentamente empezó a salir del hoyo. Perdió peso, dejó de fumar y empezó a buscar trabajo. En diciembre de 2003 empezó a salir de nuevo. Hablaba de unos “ángeles” que había conocido y que la estaban ayudando, con los que se reunía en la cafetería Leman, situada en la Rambla Nova.

El lunes 23 de febrero de 2004, por primera vez en siete años, Aurora salió de noche. Se fue con su amigo Fidel y se encaminaron hacia el puerto deportivo, a un local llamado “La Gicoconda”. Aurora dejó plantado a Fidel y se puso a hablar con un joven alto, moreno y delgado. Hacia las tres de la mañana le dijo a Fidel que se fuera, que Edgar la llevaría a casa. Según dos testigos, se fueron en el Seat Ibiza rojo del joven. No volvería a casa hasta el día siguiente.

El tal Edgar tenía 18 años y había estado en tratamiento psicológico por abuso de drogas. Vivía en El Morell, a 11 kilómetros de Tarragona.

Al día siguiente, Aurora se disculpó por SMS con Fidel. “¿Estás enfadado? Me fui sola, pero me lo pasé tan bien… He conocido la ternura en esos ángeles, y me han devuelto la vida.” A Juanjo, otro amigo, le escribió: “Conocí a tus amigos. Había cuatro gays que de gays no tenían nada.” Posteriormente Juanjo declararía que no conocía a Edgar ni a esos supuestos amigos.

El jueves volvió a salir, esta vez por la mañana, y volvió con un ramo de flores silvestres para su madre. Luego se encontrarían fotos en su cámara, que demostraban que había estado paseando por el campo. Pero aquel día llovió mucho y ella volvió a casa completamente seca. Alguien tenía que haberla llevado en coche.

En la noche del viernes 27 de febrero de 2004, Aurora desapareció. Se pasó el día en casa, tras anular una cita con su endocrinólogo. Se dio un baño de dos horas y estrenó un conjunto de ropa interior que le habían regalado sus padres. Se fue a las nueve y media de la noche, para no regresar jamás.

Tres testigos la vieron con Edgar en el puerto deportivo y se comportaban como si estuvieran saliendo juntos. Y ahí se pierde la pista de la joven.

Los padres comenzaron a buscarla esa misma noche, y el sábado acudieron a la policía, que pensó que era una fuga voluntaria. Se organizaron batidas y se imprimieron carteles con el rostro de Aurora y un teléfono de contacto.




El 10 de marzo, doce días después de la desaparición, se encontraron las ropas de Aurora desperdigadas en un descampado, a unos cuatro kilómetros de su domicilio. Su abrigo, camiseta, ropa interior, pantalones y botines. No debían de llevar mucho tiempo allí, porque había llovido mucho los últimos días y la ropa no estaba en mal estado. También apareció una Biblia, que había pedido prestada a sus padres días antes. Y huellas, que no eran de Aurora. Todo en una zona que ya había sido rastreada reiteradamente por la policía y los voluntarios que se había sumado a la búsqueda de la joven.

Si alguien había herido o asesinado a Aurora ¿qué sentido tenía abandonar sus ropas a la intemperie? ¿Se pensó que sin las ropas no se podría identificar su cadáver, si es que alguna vez aparecía?

Edgar le había contado a su amigo Juan José que había estado con Aurora la noche que desapareció, y que había muerto de repente mientras mantenían relaciones sexuales en su coche. Se había asustado y la había enterrado en El Morell.

Durante semanas se buscó el cuerpo por dicha zona, sin éxito.

El 25 de abril de 2005, la prensa comunicaba la detención de Edgar Mauriz Granell, de 20 años, y Juan José Rico Castaño, de 38, en relación con la desaparición de Aurora. Tras declarar durante más de seis horas, E.M.G. ingresó en prisión, acusado de un posible delito de homicidio. Al parecer, había pruebas determinantes en el interior de los vehículos de ambos sospechosos. J.J.R.C. fue puesto en libertad con cargos.

No obstante, Edgar sólo estaría dos meses y medio en prisión preventiva, tras lo cual saldría en libertad bajo fianza.

En junio de 2006 apareció otros testigo, que chateaba con Edgar en chueca.com. Declaró que Edgar estaba interesado en el esoterismo y la magia negra y que hablaba del diablo, puertas oscuras, el pentáculo y sacrificios. Y le gustaba el sadomasoquismo. La policía halló en su ordenador varios archivos gráficos con imágenes de bestialismo, pederastia y hardcore.

¿Acaso Aurora había sido la víctima de una orgía satánica?

El proceso judicial sigue en fase de Instrucción, estando encausados Edgar Mauriz Granell como presunto autor material de los hechos, Juan José Rico Castaño como presunto encubridor y Davinia López Maya como presunto testigo. Pero como no ha aparecido el cadáver, no hay cuerpo del delito.

También estaba pendiente la identificación de un cadáver encontrado el 8 de octubre de 2009 en las inmediaciones del Pont del Diable, en Tarragona, tras la recogida de muestras de ADN por los Mossos d’Esquadra, para su cotejo con el perfil genético de Aurora.

La familia buscó el cuerpo de su hija con la ayuda de un georradar, gracias a la ayuda de una empresa. Aunque se localizaron puntos sensibles, la búsqueda con máquinas excavadoras fue infructuosa.

Los padres creen que en los primeros meses no se hicieron las cosas bien y sólo se empezó a trabajar de manera eficiente cuando llegó la Unidad Central de Homicidios y Desaparecidos, que interrogó a Edgar y su entorno y se hizo con los vídeos de las cámaras del puerto de las fechas clave.

Según el padre de Aurora, “Un asesino no puede estar en la calle como está el que presuntamente mató a mi hija, haciendo tranquilamente su vida; estas personas deberían estar en la cárcel y él solo cumplió 4 meses de cárcel“. Por su parte, la madre de Aurora está indignada. “Se ha obviado algo muy importante, tanto en mi caso como en el de Marta del Castillo hay un asesino confeso al que no se le pueda juzgar porque no hay cuerpo, se han ido de rositas“. 



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Fuentes:



http://elpais.com/diario/2009/08/23/domingo/1250999556_850215.html

http://www.amigastronomicas.com/2010/02/26/vi-aniversario-de-la-desaparicion-de-aurora-mancebo-leiros/

http://www.abc.es/agencias/noticia.asp?noticia=1363516


http://www.elcaso.net/noticia/323/Los-enigmas-del-crimen/Misterioso-ritual.html

http://criminaldescubierto.blogspot.com.es/p/desaparecidos-sin-rastro.html

http://assucro.org/forum/index.php?topic=1076.0

http://esradio.libertaddigital.com/es-la-manana-de-federico/jose-luis-mancebo-espana-es-un-paraiso-para-cualquier-delincuente-1276387694/

http://www.lavanguardia.com/sucesos/20061218/51296803317/la-ultima-noche-de-aurora-mancebo.html

http://www.lavanguardia.com/vida/20050425/51262808056/dos-vecinos-de-tarragona-detenidos-por-la-desaparicion-de-la-joven-aurora-mancebo.html

http://webcache.googleusercontent.com/search?q=cache:j_rajdIjgPkJ:www.noticiasgalicia.com/reportaje/repor5.html+&cd=15&hl=es&ct=clnk&gl=es