Emanuel Gómez Patiño y el centro de menores Albaidel.




El jueves 22 de agosto de 2013, Emanuel Gómez Patiño, un niño de tan sólo 15 años de edad, ingresaba en el Centro del Menor Albaidel, en Albacete, para cumplir una pena de seis meses de internamiento en régimen semiabierto y cincuenta horas de servicios en beneficio de la comunidad.

Veintiún días después, el miércoles 11 de septiembre de 2013, Emanuel apareció muerto en su habitación, colgado de una estantería con los cordones de unas zapatillas. Tres días antes de su fallecimiento había pedido a su madre que solicitara su traslado a otro centro porque “había tenido problemas con otros compañeros y temía por su vida“.

Emanuel, que vivía en Puertollano, había nacido en Palma de Mallorca, el 14 de mayo de 1995, y era hijo de Manuel Gómez Vicente y Esperanza Patiño Parra. Tenía tres hermanos mayores, dos hermanos y una hermana. Era un niño frágil para su edad, ya que pesaba unos 40 kg. y medía 1,50 metros.

La prensa publicó que Emanuel se desenvolvía en ambientes conflictivos” y, según fuentes conocedoras del caso, “había pasado por varias instituciones hasta llegar al centro albaceteño.”

Cuando llegó al Centro, Emanuel fue trasladado al servicio de urgencias psiquiátricas del Hospital del Perpetuo Socorro de Albacete, por su gran estado de ansiedad y amenazas de autoagresividad. Allí le diagnosticaron síndrome de abstinencia y crisis de ansiedad, prescribiéndole un tratamiento farmacológico.

Poco tiempo después intentó agredir a un compañero, por lo que se le abrió un expediente disciplinario que desembocó en una sanción de aislamiento del grupo por un período de cuatro días. Esta sanción, unida a sus factores personales y a su frustración por el ingreso en el Centro, aconsejaron la activación del protocolo antisuicidios 1 durante los días 27 a 30 de agosto y 2 de septiembre.


1
El protocolo antisuicidios consiste en evitar situaciones prolongadas de aislamiento, incrementar la vigilancia y evitar que el interno tenga a su alcance objetos con los que se pueda autolesionar. Si es necesario, se le cambia a una habitación que tenga una ventanilla de observación.



Al parecer, Emanuel se tranquilizó y al normalizarse la situación se desactivó el protocolo. Cinco días de protocolo y, de repente, ¿ya habían desaparecido las tendencias suicidas?

El día de los hechos, Emanuel se había vuelto a pelear mientras jugaba a las cartas con otros internos, por lo que se le sancionó privándole de participar en esa actividad recreativa y se le recluyó en su habitación. ¿Sabía Emanuel cuánto iba a durar la sanción y cuánto tiempo iba a estar confinado en su habitación? Si había amenazado anteriormente con autolesionarse y el protocolo de suicidios considera que el aislamiento es un factor de riesgo, ¿cómo se le sancionó con un confinamiento sin aplicar el protocolo? Es inexplicable.

Las F.C.S.E., la Consejería de Sanidad y Asuntos Sociales y el Defensor del Pueblo, cargo que ocupa Soledad Becerril, investigaron las circunstancias que rodearon la muerte de Emanuel, cuya madre, Esperanza Patiño, interpuso una queja formal.





El 12 de diciembre de 2013, según manifestaba el abogado de la familia, todavía no se había podido personar como acusación particular porque el juzgado nº 3 de Albacete aún no había dado curso a la petición realizada el 27 de septiembre, con lo que no tenía acceso al atestado, al certificado de defunción ni a la autopsia. No fue fácil obtenerlos.

Según la versión de la Policía Judicial, agentes de dicho cuerpo se presentaron en el centro Albaidel el 11 de septiembre, avisados por dos vigilantes y una técnico, que hallaron el cuerpo sin vida del menor. Según el forense, se había tratado de un suicidio por ahorcadura incompleta, con asfixia mecánica y fracaso cardiorrespiratorio. Pero la familia no se creyó esa versión de los hechos.

“No damos crédito a lo que se nos dice de que mi hijo se suicidara, cuando una hora y media antes de su muerte estuve hablando por teléfono con él con absoluta normalidad”.

¿Olvidó el forense incluir en su informe el resultado del examen de la zona anal del cadáver? En el resultado de la autopsia no se indicaba nada al respecto. ¿Había alguna dilatación o lesión del esfínter, que podría haber sido provocada por una violación? ¿O es que, simplemente, se omitió el examen de esa zona? ¿Se conocerá alguna vez este dato?

De confirmarse que fue un suicidio, la familia pedirá explicaciones por la carencia de un protocolo antisuicidios eficaz.

Llovía sobre mojado porque el día 22 de junio un joven de origen búlgaro, también de 15 años, había fallecido ahorcado en el Centro de Protección de Menores (COA) de Illundain, en Pamplona. 

Se podría estar argumentando al respecto el tiempo que se quisiera. Que si el niño tenía o no tenía tendencias suicidas. Que si debería haberse aplicado el protocolo antisuicidios o no. Que si el protocolo era más o menos eficaz. El caso es que Emanuel había vivido quince años y nunca había intentado suicidarse, pero en el centro sólo duró veintiún días con vida. Ese es el triste resumen del caso. Los responsables de la institución deberían haber hecho autocrítica y admitir, como mínimo, que se tuvo que cometer algún error.

Por el contrario, el Centro de Reinserción de menores se abstuvo de hacer comentarios y se remitió a la Consejería de Sanidad y Servicios Sociales, de la que dependía. Según Servicios Sociales, el caso estaba bajo tutela judicial y además aseguró que “el personal del centro actuó con total profesionalidad” y “desde el primer momento están colaborando con la investigación“. En España nadie admite haber cometido un error. Nunca. Ni siquiera se han puesto en contacto con la familia. Cuando fueron a recoger los enseres de Emanuel no se les dio ningún tipo de información ni una disculpa.




Albaidel había abierto sus puertas en noviembre de 1993, y su objetivo era la reinserción social de todos los jóvenes que hubieran cometido algún delito, para que al salir pudieran llevar una vida normal sin necesidad de delinquir. El centro tenía 31 plazas, 28 para chicos y 3 para chicas y era el único existente en la región, junto con La Cañada (Ciudad Real). Disponía de habitaciones individuales con baño. A los jóvenes se les asignaba un tutor que realizaba informes periódicos, que se remitían al juzgado de menores para que se conociera la evolución del interno.

En febrero de 2011, el diario “La Verdad” publicaba que el Diario Oficial de Castilla-La Mancha había anunciado la licitación, por procedimiento abierto, de la adjudicación del contrato de vigilancia y seguridad en el Cento Albaidel, con un presupuesto de 1,7 millones de euros.




Pero algo debía de estar pasando, porque se interpusieron varias denuncias contra el Centro, que llegó a ser investigado por su forma de tratar a los internos. El Defensor del Pueblo de Castilla La Mancha pidió su cierre en 2009, después de que un menor sufriera un traumatismo facial por el empleo de las defensas de goma por parte de los vigilantes de seguridad. Se habló de malos tratos y torturas. Y CC. OO. comentaba “Se está llegando a una situación insostenible, agravada por la pésima gestión de la dirección del centro que no hace sino complicar la situación de los menores y de los trabajadores“. También denunció que se habían producido once despidos, reduciendo en un 35% la plantilla de trabajadores del Centro.

Un informe del Defensor del Pueblo de noviembre de 2011 incidió especialmente en el estado de la habitación de separación a la que se trasladaba a los jóvenes para el cumplimiento de una sanción o de una medida cautelar o como medio de contención. 

Apodada “Tarambuco”, estaba “semiescondida” tras una sala de taquillas, “llegándole la iluminación natural a través de un tragaluz en el techo, donde también hay un tubo fluorescente; carece de ventilación con el exterior; la puerta de acceso es metálica con un ventanuco que permanece cerrado“, “todo lo cual da lugar a una mayor sensación claustrofóbica“. Tenía lavabo e inodoro, pero el agua estaba cortada. Carecía de interfono y de timbre de llamada y los vigilantes tampoco disponían de un lugar próximo en el que permanecer. La única forma de solicitar atención era golpear la puerta, lo que no garantizaba una ayuda inmediata.

Había una cama, una banqueta y una mesilla, “cuyos picos y aristas podrían ser utilizados por el menor para autolesionarse, máxime teniendo en cuenta que esa habitación se utiliza para la separación cuando un menor está alterado o en situación violenta“.

Cuatro de cada diez jóvenes entrevistados por el Defensor reconocieron haber estado en el ‘Tarambuco’. El informe concluyó que dicho recinto no contribuía a tranquilizar a los menores, sino que generaba sensaciones de soledad, angustia y aislamiento. Se advirtió a la Junta de Comunidades de que la separación de un joven del resto del grupo debía realizarse en su propia habitación o en un recinto aparte, pero en las condiciones adecuadas. “Se ha puesto de manifiesto a la autoridad competente que el aislamiento en el ‘Tarambuco’ puede constituir un delito de malos tratos o tortura, de acuerdo con el artículo 3 del Convenio para la Protección de los Derechos Humanos y las Libertades Fundamentales (CEDH).

El centro siguió las recomendaciones del Defensor del Pueblo y clausuró la habitación de contención. Las medidas de separación de grupo se cumplirían en la propia habitación del menor, o -en determinados casos- en una habitación del módulo de observación o de ingreso, con las medidas de seguridad necesarias para evitar riesgos.

¿Fue esa la habitación en la que se recluyó a Emanuel por espacio de 4 días? ¿Tenía algún uso extraoficial diferente del establecido?




El 15 de diciembre de 2009, el diario “El Mundo” se hacía eco de un informe de Amnistía Internacional:

<< … Los niños ingresados en estos centros pueden "ser víctimas de abusos sexuales, malos tratos, tratamiento cruel y degradante, ser encerrados en celdas de aislamiento, atados, amordazados, medicados sin diligencia y en contra de su voluntad” y todo, con “total impunidad” porque su existencia y su realidad son “invisibles“. Además, la ONG denuncia que tiene documentados 10 suicidios en la última década… >>

Hay colectivos especialmente indefensos. ¿Quién va a creer a una prostituta si denuncia que la han violado? ¿Quién va a creer a un adolescente conflictivo, al que inmediatamente se cataloga como manipulador y mentiroso? Especialmente si tiene antecedentes por drogodependencia.

Según escribe Alfonso Galiana, en http://centrosdemenores.es/

En lo que llevamos de año hemos vivido muchas muertes de chicos menores de 16 años y siempre por la misma causa “se ahorcó” este año cerraremos con una cifra escandalosa de muertes en centros de menores, es increíble que las autoridades competentes sigan permitiendo esta desenfrenada carrera de muertes.


Nuestro redactor ha contactado con la madre del chico, Esperanza Patiño, la madre está destrozada, no puede ni siquiera hablar de su hijo, no sabe que ha ocurrido y nos dice que su hijo le dijo “mama sácame de aquí me van a matar, me han amenazado de muerte, quieren matarme” ante esto la madre solicitó de forma inmediata un traslado de centro a través de su abogado, dos días después el chico murió, el centro dice que se ahorco con un cordón de los zapatos en su habitación, la madre dice que es imposible, que la habitación no tenia ningún soporte para colgar el cordón y éste ahorcarse.


El programa de radio de centrosdemenores.es trató el tema en una de sus emisiones. Sin embargo, el audio correspondiente no está disponible. Al pulsar el botón “descargar” se obtiene el conocido mensaje:

Not Found
The requested URL /mp3/song1.mp3 was not found on this server.




Esperanza Patiño, la madre de Emanuel, remitió la siguiente carta al diario “La Comarca de Puertollano”:


La Comarca de Puertollano. Carta al Director

Esperanza Patiño Parra (DNI 05907085-H) 29/11/2013

Le dirijo la presente desde la desesperación de un madre rota por el dolor y por la incertidumbre que nos generan, a mí y a toda la familia, los hechos que a continuación le expongo.

Soy la madre de Emanuel Gómez Patiño, quien con 15 años de edad, se encontraba internado desde el mes de Agosto pasado en el centro de Menores Albaidel, en Albacete, cumpliendo medida de internamiento de 6 meses impuesta por el Juzgado de Menores de Ciudad Real.


Encontrándose mi hijo en esas circunstancias el pasado día 11 de Septiembre de 2.013, recibimos llamada telefónica de la Comisaría de Policía de Puertollano por la que se nos comunicaba que mi hijo había aparecido ahorcado en su habitación en dicho Centro de Menores, sin que nada pudiera hacerse por su vida. A mi hijo lo enterramos el pasado día 13 de Septiembre.


Pues bien, han pasado ya más de dos meses y medio desde la muerte de mi hijo y todavía no sabemos la concreta razón de la misma. No sabemos si mi hijo se suicidó – eso es lo que nos dicen- o si alguien acabó con su vida, porque en el Juzgado de Instrucción nº 3 de Albacete en el que se sigue procedimiento judicial por la muerte de mi hijo, ni consta informe de autopsia, ni consta acta de levantamiento de cadáver, ni consta un atestado policial, ni consta declaración de ningún responsable del Centro, ni tan siquiera de los vigilantes de seguridad y el técnico que, al parecer, descubrieron la situación.


Esta incertidumbre, el desconocer la verdadera causa de la muerte de mi hijo, nos está destrozando a toda la familia. No damos crédito a lo que se nos dice de que mi hijo se suicidara, cuando una hora y media antes de su muerte estuve hablando por teléfono con él con absoluta normalidad.


La familia tenemos la sensación de que a nadie interesa esclarecer lo ocurrido con nuestro hijo, ninguna noticia del hecho apareció en ningún medio de comunicación -salvo una pequeña nota en un periódico digital de Ciudad Real- no alcanzando a comprender como un suceso como el descrito, ocurrido a un menor en un centro de menores dependiente de la consejería de Sanidad y Asuntos Sociales de la Junta de comunidades de Castilla-La Mancha, no ha transcendido a ningún medio de comunicación de Albacete’


Y esa sensación de que a nadie interesa esclarecer lo ocurrido con nuestro hijo se acrecienta cuando nos enteramos de que en el año 2.009 el Defensor del Pueblo de Castilla-La Mancha ya inició una investigación del centro Albaidel por haberse ejercido violencia sobre los menores, o cuando en el “lnforme anual 2011 del Mecanismo Nacional de Prevención de la Tortura” elaborado por el Defensor del Pueblo, no el de nuestra Comunidad -ya desaparecido- sino la institución dirigida por Doña Soledad Becerril, se denunciaban múltiples deficiencias existentes en el centro de Menores Albaidel.


Acudo en definitiva a Ud. y a su medio de comunicación porque no encuentro mejor mejor vía para denunciar mi situación y la de mi familia, y porque no entendemos cómo las circunstancias de la trágica muerte de la niña de Santiago de Compostela pueden estar ya tan aclaradas y, en el caso de nuestro hijo no tengamos la más mínima noticia distinta de lo dicho, que apareció ahorcado en la habitación de la institución pública que estaba obligada a velar por su vida y por su integridad física. 


Muchísimas gracias.





Si quien hubiera aparecido “ahorcado con los cordones de los zapatos” fuera un asesino terrorista ¿cuántas primeras páginas tratando el asunto habríamos tenido en los principales diarios nacionales? ¿Cuántos telediarios habrían abierto con la noticia? ¿Cuántas tertulias televisivas? ¿Cuántos programas de radio? ¿Cuántas interpelaciones parlamentarias y manifestaciones callejeras?

¿Cuidamos de terroristas, asesinos y violadores para que no les pase nada en prisión y no somos capaces de cuidar de los niños en los centros de menores?








<< Me decía: "Mama, me han dicho que me van a poner el culo como la bandera de Japón… Me han intentado violar en el váter… Me han dicho que me van a matar…” >>

—OOO–


Fuentes:


http://www.miciudadreal.es/2013/09/12/puertollano-hallan-ahorcado-a-un-joven-de-puertollano-en-un-centro-de-menores-de-albacete/

http://www.20minutos.es/noticia/2003567/0/fallecimiento/menor/centro-de-menores/

Amnistía denuncia violaciones y suicidios en centros de menores:
http://www.elmundo.es/elmundo/2009/12/15/espana/1260883241.html

http://www.lacomarcadepuertollano.com/diario/noticia/2013_11_29/03

http://centrosdemenores.es/index.php/noticias/sucesos-2/item/125-emanuel-gomez-muere

http://ugtsecsindicalsecuritasvic.blogspot.com.es/2011/06/el-defensor-recomienda-que-se-sustituya.html

http://www.esloquetieneservigilantesdeseguridad.com/2011/06/el-defensor-recomienda-que-se-sustituya.html

http://www.rememori.com/634252:manuel_gomez_patino

http://www.larepublica.es/2013/12/adolescente-fallece-en-centro-de-menores-en-extranas-circunstancias/

http://www.latribunadealbacete.es/noticia/Z4A3BD867-EA39-3902-22408424888638B6/20140621/albaidel/nuevo/centro/infractor

http://www.eldiario.es/clm/Defensora-Pueblo-situacion-menores-Albaidel_0_249175342.html

https://www.diagonalperiodico.net/libertades/21123-defensor-del-pueblo-investiga-la-muerte-joven-centro-menores-albacete.html

http://www.miciudadreal.es/2013/09/12/puertollano-hallan-ahorcado-a-un-joven-de-puertollano-en-un-centro-de-menores-de-albacete/

http://www.diariodenavarra.es/20090108/nacional/investigan-presunta-paliza-menor-reformatorio-albacete.html?not=2009010801195963&idnot=2009010801195963&dia=20090108&seccion=nacional&seccion2=sucesos&chnl=30

http://colectivonoaobelen.blogspot.com.es/2012/08/el-defensor-del-pueblo-denuncia.html

“Si vuelvo, me mato”. Informe de Amnistía Internacional:
https://doc.es.amnesty.org/cgi-bin/ai/BRSCGI/EUR4110109-21965?CMD=VEROBJ&MLKOB=28180940606

Hemeroteca “La Verdad”. Búsqueda: Albaidel,
http://www.laverdad.es/hemeroteca/Albaidel.html?

Un comentario en “Emanuel Gómez Patiño y el centro de menores Albaidel.

  1. Anónimo. 3 de abril de 2015, 21:49
    Podrias hablar de la fundacion O Belen te daria para muchos post.
    Que la fuerza te acompañe.

Los comentarios están cerrados.