El niño de la caja.




Frederick Benonis circulaba por Susquehanna Road (Filadelfia, Pensilvania) el lunes, 25 de febrero de 1957, cuando un conejo se cruzó en la carretera, cerca de Verree Road y en el área de Fox Chase. Frederick detuvo su automóvil, se bajó y siguió al animal. Había trampas en el bosque y las hizo saltar con la ayuda de un palo. Más adelante se encontró un montón de basura y una caja de cartón de unos 90 cm de alto. Cuando vio lo que contenía se apresuró a volver al vehículo.

Frank había tenido ciertos problemas con la policía. Mejor no contarles nada de lo que había visto.






Sin embargo, a la mañana siguiente cambió de opinión cuando escuchó en una emisora de radio que se había perdido una niña de 4 años en Bellmawr. Entonces Benonis llamó a la policía y habló con el sargento Charles Gargani, a quien le contó lo que había visto el día anterior. Se dio la alarma por radio a las patrullas del séptimo distrito y poco después el sargento Edward Honigman se presentó con su coche patrulla en la zona descrita por Benonis, para investigar el contenido de la caja. Pronto se le unieron los patrulleros, Gerald Blumberg y Samuel Cohen. Tras una búsqueda de unos quince minutos, consiguieron localizarla. Eran las 10:40 de la mañana. Se acercaron y vieron un cuerpecito envuelto en una vieja manta de tipo navajo, con un diseño que utilizaba los colores verde, marrón y blanco. Entonces llamaron al cuartel de policía. “… Confirmado el hallazgo del cuerpo de un niño en el interior de una caja…”


Llegaron más refuerzos: el teniente de detectives William Lovejoy con sus hombres y la patrulla de bomberos nº 12, de Cottman. Tras la llegada del médico forense Joseph W. Spelman, se comenzó a fotografiar la escena y después extrajeron el cuerpecito de la caja. Tenía morados por todas partes, estaba desnudo y parecía tener cuatro o cinco años de edad. Fue trasladado a la morgue.

Había pistas para empezar a trabajar. La caja estaba etiquetada, tenían una manta y además una gorra azul que había aparecido a unos seis metros de distancia de la escena. Todos los objetos fueron trasladados al laboratorio criminalístico de City Hall, con la esperanza de poder identificar el cuerpo y encontrar al culpable. Allí se determinó que la caja había contenido previamente un moisés para bebé que se había suministrado el 27 de noviembre a la tienda J.C. Penney Co. de la calle 69. El artículo se había vendido antes de navidades por 7,50 dólares.

Sin embargo, seguir esta pista no tenía por qué llevar a ninguna parte, ya que el comprador con toda probabilidad había tirado la caja después de desembalar la cunita.

Posteriormente se envió a la zona del hallazgo al detective Joseph Tomaselli, al mando de 12 policías uniformados, para hacer una búsqueda por los alrededores intentando encontrar las ropas del niño.











Al realizar la autopsia se observó que el niñito había sido circuncidado. Luego le habían cubierto los genitales con un trapo. Medía alrededor de un metro y pesaba 13 kilos y medio. Tenía morados por todas partes, sobre todo en la cara y la cabeza. La impresión del doctor era que lo habían matado a golpes. El niño tenía arrugada la piel de la mano derecha y la de la planta de ambos pies. Y tres pequeñas cicatrices: una en el pecho, otra en la ingle y otra, más profunda, en el tobillo, del tipo que se observa después de buscar una vena para realizar una transfusión. No había fracturas ni signos de agresión sexual. Pero apareció un extraño residuo de color marrón oscuro en el interior del esófago. La data de la muerte era difícil de establecer, ya que el cadáver había estado expuesto al frío del invierno.


Spelman indicó a la prensa que la muerte del niño se debía indudablemente a un homicidio, describió brevemente las lesiones y dijo que no podía hacer más declaraciones por el momento hasta que se completaran los análisis.

El inspector John J. Kelly declaró que no había duda de que el asesinato se había cometido en otro lugar y que el cuerpo se había transportado en un automóvil hasta el lugar del hallazgo. El corte de pelo casero que tenía el niño podía deberse a que había estado viviendo en un orfanato. En base a esta declaración, se hizo una investigación entre las instituciones de ese tipo que operaban en la ciudad y en el estado, por si faltaba alguno de los niños asilados.

Benonis fue sometido a una prueba en el detector de mentiras, cuyo resultado le eximió de toda sospecha, según manifestó el inspector Kelly.

El niñito se convirtió en el caso H57-22. Homicidio número 22 del año 1957. Sin identificar.


¿Qué son esas pequeñas punciones en la sien izquierda del niño?


El antropólogo Wilton M. Krogman determinó que la edad del niño correspondiente a su estatura era de unos tres años y ocho meses. Pero de acuerdo con su peso era de sólo dos años y dos meses, lo que sugería malnutrición. La forma del cráneo indicaba un origen racial europeo occidental y tenía el pelo rubio y los ojos azules.

Se tomaron las huellas de sus pies con la esperanza de facilitar su identificación e incluso se realizó un boceto reconstruyendo el aspecto que tendría en vida.

No había denuncias por desaparición de menores en la zona, así que se diseñó un cartel solicitando información sobre el caso.






En este tipo de casos es habitual que “fuentes de la investigación“, la prensa o ambos nos informen de algún disparate que pretende aclarar el crimen, pero no es más que una cortina de humo. Esta vez no iba a ser menos.

Intentando explicar el extraño corte de pelo del niño -que tiene más importancia de la que parece-, se anunció que un peluquero llamado Max Schellinger había reconocido primero el retrato y luego el rostro del cadáver. (F10) Correspondían a un niño al que había atendido en su establecimiento. Había ido acompañado por su hermano y le había contado que vivía cerca y que tenía cinco hermanos y una hermana. Nadie preguntó a Schellinger que si tenía por costumbre hacer semejantes chapuzas a sus clientes y nadie le acusó de ser un mentiroso, de obstruir la investigación policial o de complicidad con los asesinos. Y supongo que la prensa no aventuró la posibilidad de que el extraño corte de pelo se podía deber a que los criminales querían tener una visión clara de los vasos superficiales del cráneo del niño, por temor a que se opinara que era una teoría conspiranoica.

La siguiente cortina de humo fue cuando apareció otro testigo, un tal John Powroznik, que afirmó haber sido el primero en ver la caja, el sábado 23 o el domingo 24, mientras iba a un partido de baloncesto. (F9) Manifestó haberse llevado tal susto que volvió a su casa y no se lo contó a sus padres, Waclaw y Appolinia. Esta declaración daba una coartada a Benonis y hacía más vaga la determinación de la data de la muerte. Pero lo que ya resulta escandaloso es que David Stout (F3) en su libro “The boy in the box” cambie los apellidos Benonis y Powroznik, de origen judío, por Guthrum y Stachowiak, de origen nórdico y polaco. Stout sabrá por qué lo hace, y el que lo reconozca con una nota a pie de página no sirve de nada, porque si se desconocen los apellidos reales los lectores piensan que el cambio pretende preservar la privacidad de los afectados. Pero no es el caso ¿Verdad, Mr. Stout?

Uno de los primeros policías en llegar a la escena del crimen quedó tan impresionado que juró dedicar toda su vida a la resolución del caso. Lástima que no lo consiguiera. Se llamaba Sam Weinstein.

El cuerpo nunca fue identificado y los restos fueron sepultados el 24 de julio de 1957 en el cementerio de Filadelfia (Potter’s field). Tras una orden judicial, el cuerpo fue exhumado en noviembre de 1998, para obtener muestras destinadas a un análisis de ADN. 

El caso permanece sin resolver. Puede que jamás se establezca la identidad del niño y que nunca se atrape al asesino o asesinos. No obstante, estoy seguro que con los datos obtenidos tras la autopsia y otras claras evidencias, muchos saben por qué y cómo murió. Pero callan. Y es que después de leer la prensa de la época, uno ya no sabe si los hechos sucedieron realmente en Filadelfia.

Me da pena que este caso se conozca con el frío nombre de “el niño de la caja”. Me gusta más “el pequeño ángel de Filadelfia”. Pero las cosas son como son.

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Vernon J. Geberth. Practical homicide investigation. 







Fuentes principales

  1. America’s Unknown Child “Boy In The Box”: http://www.dailymotion.com/video/x2yjpaa
  2. Creepy unsolved death. Episode 26. The boy in the box.
  3. The boy in the box. The unsolved case of America’s unknown child. David Stout.
  4. http://citypaper.net/article.php?Boy-Missing-21688
  5. http://americasunknownchild.net/summary.htm
  6. http://americasunknownchild.net/newslist.html
  7. http://americasunknownchild.net/SitePics.html
  8. Philadelphia Inquirer
  9. Philadelphia Bulletin
  10. https://en.wikipedia.org/wiki/Boy_in_the_Box_(Philadelphia)
  11. http://www.phillymag.com/articles/who-is-the-boy-in-the-box-part-one/
  12. http://www.phillymag.com/articles/who-is-the-boy-in-the-box-part-two/
  13. http://missing87975.yuku.com/topic/2892/The-Boy-In-The-Box-Americas-Unknown-Child#.Vl_ELnYve00

http://www.dailymotion.com/swf/video/x3glepk?autoPlay=1

28 comentarios en “El niño de la caja.

  1. Todos los casos expuestos en el blog son terribles, pero este me parece especialmente triste. Un niño al que nadie reclamó, alguien que se ha convertido en un frío número. Al menos existe un recuerdo para él dando a conocer este caso.
    Enhorabuena de nuevo Nocizk y gracias por tu trabajo.
    Tu blog ayuda a que mire el mundo de otro modo, siendo más consciente de la gran cantidad de podredumbre que nos ocultan mientras nos entretienen con basura en los medios de masas.

  2. Estoy de acuerdo con que la hipótesis que más se puede acercar a la realidad es que se tratase de un niño secuestrado en otro estado procedente de un orfanato.

  3. Son tantas las constantes, no sólo en relación a las lesiones específicas que presentan los cuerpitos. Apellidos relacionados, investigaciones que no dan en nada, testigos con problemas policiales, hallazgos 'casuales' de víctimas, extraños residuos encontrados en el aparato digestivo… Por cierto, qué podría ser esta substancia?

  4. Será que esas heridas unidas entre sí, forman algún símbolo también en este caso?

  5. Circuncisión, tres pequeñas cicatrices y morado el cuerpo por golpes. Como dice Mss. Cabreada, especialmente triste, que nadie reclamara a ese peque. Baal no parece estar satisfecho nunca. Nozick abrazo enorme.

  6. “Pronto se le unieron los patrulleros, Gerald Blumberg y Samuel Cohen”.

    Blumberg y Cohen parece el nombre de un despacho de abogados… de Chicago.

  7. Con tan pocos datos… ni idea. El problema en todos estos casos es que filtran de todo menos lo más importante, la escena del crimen y la autopsia.

  8. Ya conocia este caso, y lei varias cosas en internet, buscando información.
    Este caso es especialmente dramático,como bien se dice, por no haber sido reclamado, y por el trato que se dio en su dia en la victima, impensable hoy en dia (se llego a vestir el cuerpo y sentarlo en una silla para fotografiarlo y publicar carteles que ayudaran a la investigación).
    Recientemente he visto un episodio de la serie 'Cold Case' que recrea este asesinato en un capitulo, dandole una explicación, totalmente ficcion por su puesto, una especie de 'podría haber pasado asi'…
    También recuerdo haber leido que hubo una mujer que muchos años después acudió a la policia y dijo ser la madre del niño, que era fruto de una relación ilegitima, y por lo tanto su existencia fue ocultada, viviendo sin salir de casa, escolarizar y etc, y asesinado por su abuela en un arrebato de furia. Nadie la creyó.

    Por si la muerte no es suficiente, el maltrato, la humillación, el desprecio… realmente vivimos en un mundo horrible donde nadie estamos a salvo.

  9. Hicieron bien en no creer a esa presunta madre. En un arrebato de furia pueden darse golpes de violencia inusitada, pero NO se realizan esas incisiones en zonas tan concretas. Eso solo es fruto de un crimen premeditado y con objetivos específicos.

  10. Las punzadas son la firma histórica de los de la sinagoga de Satanás.

    Los apellidos alrededor del caso, más lo que citas del escritor estrella David Stout apuntan en la misma línea, para variar.

    Gracias por intentar poner un poco de luz entre tanta oscuridad.

    Jorge Carreras.

    PD. Un saludo de parte de mi mujer Lorena Cruz, te admira mucho.

  11. El niño fue encontrado por Benonis el lunes 25 de febrero de 1957; o lo que es lo mismo, el 24 de Adar de 5717. Diez días antes, el viernes 14, era Purim.
    Buscando más informaciones, leí que su muerte pudo haber ocurrido con un par de días a unas dos semanas de antelación; ignoro si este dato es correcto. Pena que el forense Joseph W. Spelman no haya podido determinar una fecha más precisa… debido al frío.
    Un fuerte abrazo, Nozick.

  12. “Comunican de Villajoyosa que se ha encontrado el cadáver de la niña desaparecida del pueblo de Sella en la balsa del molino (…) Presenta sólo pequeñas heridas detrás del pabellón de la oreja izquierda (…) las heridas parecen hechas con una aguja de coser esparto (…) El cadáver no presentaba ningún desorden ni en las ropas ni en los cabellos; solamente tenía la cara amoratada. Una persona que vió el cadáver y ha hablado con el forense, dice que puede asegurarse que el cadáver no estuvo en el agua más de veinticuatro horas”

    http://hemeroteca.abc.es/nav/Navigate.exe/hemeroteca/madrid/abc/1919/04/15/012.html

  13. Vaya con el tal Benonis, que encuentra un cadáver por casualidad… porque se pone a seguir a un conejo, como si fuese Alicia en el espejo. ¿Hay quien se crea semejante declaración, supere o no una prueba del polígrafo?

  14. Seguro que es casualidad pero en la lápida y al no conocer las creencias de la familia del niño… si no quieres poner una cruz o un angel, ¿por qué poner un cordero?.

  15. Genesis 22, 7-13:

    “… 7 Entonces habló Isaac a Abraham su padre, y dijo: Padre mío. Y él respondió: Heme aquí, mi hijo. Y él dijo: He aquí el fuego y la leña; mas ¿dónde está el cordero para el holocausto?
    8 Y respondió Abraham: Dios proveerá para si cordero para el holocausto, hijo mío. E iban juntos.
    9 Y cuando llegaron al lugar que Dios le había dicho, edificó allí Abraham un altar, y compuso la leña, y ató a Isaac su hijo, y le puso en el altar sobre la leña.
    10 Y extendió Abraham su mano, y tomó el cuchillo, para degollar a su hijo.
    11 Entonces el ángel del SEÑOR le dio voces del cielo, y dijo: Abraham, Abraham. Y él respondió: Heme aquí.
    12 Y dijo: No extiendas tu mano sobre el muchacho, ni le hagas nada; que ahora conozco que temes a Dios, pues que no me rehusaste tu hijo, tu único;
    13 entonces alzó Abraham sus ojos, y miró, y he aquí un carnero a sus espaldas, trabado en una mata por sus cuernos; y fue Abraham, y tomó el carnero, y lo ofreció en holocausto en lugar de su hijo…”

    Redimir era ofrecer una víctima en holocausto en lugar de otra. En este caso, el cordero sustituía a Isaac. Desde entonces se sigue redimiendo.

    Pero el ángel no llama desde el cielo cuando la víctima es “tan sólo” un inocente cordero…

  16. Vaya, parece que a ciertos asesinos les parece conveniente extirpar el prepucio de sus víctimas. Por ejemplo, la autopsia al cadáver del niño James Bulger (1993, Merseyside) también desveló que había sido circuncidado. En este caso la operación parece que fue ejecutada por sus dos asesinos: dos niños de 10 años.:”Dr Williams spent 33 (ni 32 ni 34, justo 33) minutes describing the external injuries suffered by James. Many to his legs had been inflicted when he was naked. The prosecution claims the killers stripped him from the waist. It is also claimed a grotesque indecency was inflicted on James: the foreskin of his penis was pulled back.”
    Además, el número de lesiones identificadas por los forenses no fue 53 ó 29, sino exactamente 42: “James Bulger's killers inflicted 42 injuries on the two-year-old, a Home Office pathologist yesterday told the jury trying two 11-year-olds for his murder. He had multiple fractures to the skull and the right side was shattered.”
    El pobre fue secuestrado, torturado y asesinado el 12 de febrero de 1993. Sí, un viernes por la tarde cualquiera.
    Gracias por tu trabajo, fantástico como siempre.
    Saludos laberínticos.

  17. Conocía este terrible caso, pero como los medios culparon a otros dos niños no profundicé en el tema. Le echaré un vistazo, no tiene buen aspecto.
    Gracias a ti por tu aportación.
    Saludos cordiales.

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