Miguel Ricart. ¿Culpable o cabeza de turco? #4.



A partir del 30 de enero de 1993, la investigación aportó nuevos datos que dejaban en mantillas la última declaración de Ricart, que ni siquiera había dicho hacia dónde había dirigido Anglés los disparos que habían acabado con Miriam, Toñi y Desirée. No lo sabía porque no había estado allí, y no tenía medios para averiguarlo… hasta que se empezaron a filtrar los resultados de las autopsias del 28 de enero.

La prensa anunció que las niñas habían sido torturadas de forma brutal y violadas vaginal y analmente. Aunque en “Las Provincias” se aclaraba que Toñi sólo había sido violada analmente, los redactores de la versión definitiva no se enteraron que la autopsia había determinado que una de las niñas seguía siendo virgen después del crimen, y la creencia de que las tres niñas habían sido violadas vaginalmente se mantuvo hasta el juicio y originó uno de los errores más evidentes de la versión oficial, 1 que sigue lo manifestado por Ricart el día dos de marzo tras ser iluminado por la luz divina para modificar radicalmente su declaración.



1 Hasta tal punto que el error figura en el apartado de “HECHOS PROBADOS” de la sentencia ( ! ! ! ):
“… una vez inmovilizadas, arrojaron a Antonia y después de desnudarla, en contra de su voluntad, por persona distinta del acusado, y en su presencia, fue penetrada vaginal y analmente, con posterior introducción de un palo por el ano, siendo vestida a continuación y atada al poste indicado…”



No obstante, las primeras noticias contenían varios errores de importancia, como que Miriam había muerto apaleada, se le había arrancado un pezón y luego le habían dado el tiro de gracia; que Ricart había reconocido que también había violado a las tres niñas o que habían aparecido sus cinturones a unos metros de distancia de la fosa.

Uno ya no sabe si el mensaje iba dirigido a los lectores de Las Provincias, a los asesinos o a saber quien, pero el caso es que se menciona que el profesor Frontela tenía mucho interés en algo en especial.
“… El médico forense explicó que tenía bastante interés en analizar la alfombra en la que fueron enrolladas y transportadas a la partida las tres adolescentes de Alcácer, al ser uno de los objetos que más pistas podría aportar para desvelar más incógnitas sobre el caso…”

Nada de moqueta. Por aquel entonces, según la prensa, era una alfombra. Con muchas pistas, para que le quedara claro a quien le tuviera que quedar claro. Una alfombra en la que habían sido enrolladas y transportadas las tres niñas.










El siguiente paso de la versión oficial era establecer el lugar del crimen: las niñas habían sido asesinadas en Llombay, pero aún no se sabía el lugar exacto. Aunque no tardaron mucho en concretarlo; había sido en una caseta situada a ochocientos metros de la fosa, la famosa caseta de La Romana.

Así que Ricart tenía que modificar su declaración, cambiando el lugar de los hechos. Nada de algarrobal, nada de fábrica y nada de estar a solas con Desirée en el Corsa. Ahora tocaban Llombay, La Romana y la caseta. Y ya era hora de contar que los disparos de Anglés habían tenido como destino las cabezas de las niñas. Pero la G.C. desistió de su intento de reconstrucción del crimen, porque Miguel Ricart probablemente los podría haber llevado hasta la caseta pero no hasta la fosa, porque no tenía ni idea de dónde estaba.




Para hacer todo eso había que justificar por qué Ricart había contado algo completamente distinto en las declaraciones anteriores. Resultó fácil. Es que Ricart era un mentiroso. Todo lo que había declarado era mentira, salvo la declaración que estaba a punto de hacer, que era la única verdadera. Y es que, aunque les había mentido cinco veces, todavía tenía algo de persona, según Pizarro.






Puestos a afinar, intentaron situar en el lugar de los hechos a Ricart y Anglés. Por eso la versión oficial los embarca en un absurdo viaje en plena noche desde la caseta de La Romana hasta el bar El Parador de Catadau en donde se nos pretende hacer creer que compraron dos bocadillos, una ensalada, una cerveza y una botella de agua. Debe ser la única ocasión en toda la historia en la que se interrumpe un crimen múltiple para comer. Les acabó saliendo mal el plan, porque Arturo Ortega Grau, el dueño del bar, se limitó a decir que Anglés y Ricart habían estado en su bar un viernes por la noche, pero que no recordaba el día exacto. Y, lo que es peor, que la firma que constaba en el folio 892 del sumario no era la suya:

  • En Valencia, dependencias de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la 311ª Comandancia de la Guardia Civil, a las 9,40 horas del día 9 de marzo de 1.993, el Instructor extiende esta diligencia y hace constar:
  • Que en la declaración prestada por Miguel RICART TÁRREGA se expone que la noche del 13-11-92, tras violar a las niñas y dejarlas atadas, se fueron a un bar de CATADAU donde compraron bocadillos y una ensalada para llevárselo a cenar a la caseta donde habían dejado atadas a las niñas.
  • Que comprobando esta manifestación se ha averiguado que: La citada noche, sobre las 24 horas, en el bar denominado “PARADOR” de la localidad de CATADAU (Valencia), llegaron los llamados MIGUEL RICART TÁRREGA y ANTONIO ANGLÉS MARTÍNS; que estos individuos pidieron tres bocadillos, una ensalada y bebida que se llevaron sin consumirlos en el establecimiento.
  • Que estos datos han sido obtenidos del propietario del bar PARADOR, llamado ARTURO ORTEGA GRAU, vecino de CATADAU (Valencia), con domicilio en la calle Avenida Santa Bárbara número XX, Telf. nº 255.XXX, persona no muy colaboradora y con muchos reparos a firmar su manifestación y de su esposa, mujer que también estuvo esa noche en el bar y que recuerda perfectamente que entraron Miguel y Antonio y pidieron los bocadillos y la ensalada.
  • Y para que conste se extiende por diligencia que firma el Instructor en unión de mí, el Secretario, que certifico.


Claro que Ortega tenía reparos. Tenía tantos que no firmó la diligencia. No estaba seguro de la fecha y tampoco de que Ricart fuera en compañía de Anglés, porque “quien fuese en compañía de Ricart se quedó fuera“, según declararía en el juicio. Y Ana Flores Cabrera Higueras, esposa de Ortega, declaró lo mismo que su marido. Por lo tanto, el acta recogida en el folio 892 del sumario no describía los hechos que realmente habían ocurrido. ¿Quién se quejó de la escasa colaboración de Ortega? El de siempre, el instructor Pablo Pizarro Plaza.


Entonces… ¿quién falsificó la firma de Arturo Ortega Grau?

¿Por qué el terrible Anglés hizo el viaje nocturno hasta Catadau, cuando podía haber enviado a por los bocadillos al manso y dominado Miguel Ricart, mientras él se quedaba en la caseta tranquilamente? Es evidente, porque había que situar a ambos a la vista de los dueños del bar para vincularlos con la escena del crimen. No salió bien, pero dio igual. En el caso Alcàsser, todo daba igual, por absurdo que fuera.





La última comedia fue un dos de marzo de 1993, en Alzira, un mes después de la declaración anterior. Estaban reunidos el acusado, Miguel Ricart Tárrega; el fiscal jefe, Enrique Beltrán Ballester y el forense de Alzira, Francisco Ros Plaza. Entonces, Ricart comenzó a realizar las enésimas aclaraciones, rectificaciones y modificaciones sobre el lugar y los hechos ocurridos el día de la muerte de las niñas.


La noche del crimen, del 13 al 14 de noviembre de 1992, hubo mucho movimiento, como también constaba en las declaraciones anteriores de Ricart. Esta vez, de la caseta al bar de Catadau y de vuelta a la caseta. Pero la cosa no termina aquí. Tras violar a las tres niñas y echarse a dormir después, Antonio se levantó y caminó ochocientos metros, con un pico y una azada a cuestas, para cavar la fosa. Y luego, otro paseo de ochocientos metros de vuelta. Y otra caminata más, esta vez de los cinco, 2 en dirección a la fosa. Anglés llevaba un cuchillo lanzador, la pistola y quién sabe si unas gasas, unas piedras de río, un palo y una camiseta. El aspecto que debía tener con todo eso a cuestas da para una caricatura. Además, tenía que ayudar a caminar a Miriam, que no se tenía en pie.




2 No olvidemos que, aparte de haber sido violadas anal y vaginalmente (excepto Toñi, que no fue violada vaginalmente), las niñas habían sido brutalmente apaleadas por todas partes, hasta tal punto que tenían piezas dentarias agrietadas; a Toñi le habían fracturado el cóndilo izquierdo de la mandíbula; a Desirée le habían arrancado un pezón; Miriam había perdido uno de los dientes a causa de los golpes y le habían prácticamente arrancado un brazo, de modo que tuvieron que vestirla con la cazadora al revés. ¡Y la versión oficial nos quiere hacer creer que pudieron caminar ochocientos metros hasta la fosa!



Volvemos a hacernos la misma pregunta que con lo del bar de Catadau. ¿Por qué cava la fosa Anglés y no le pide a Ricart que le ayude? Es más, ¿por qué no mandó al aterrorizado Ricart que la cavara mientras él se quedaba durmiendo cómodamente? Es una incongruencia tras otra.

Pero todavía había que caminar un poco más. Cuando la comitiva llega a la fosa, Anglés ordena a Ricart que se vuelva a la caseta para recoger la alfombra-moqueta. Otros ochocientos metros de ida y vuelta. ¿De verdad que Ricart era un ex legionario? Otro cualquiera le habría contestado a Anglés que fuera Neusa a por la dichosa alfombra, por decirlo suavemente.

Y todo eso, a las tres de la tarde, en pleno día. La mejor hora para que nadie pudiera verlos mientras iban y volvían a la fosa, para terminar efectuando tres disparos. Un gran plan. ¡Menos mal que ese día no se presentaron los colmeneros ni los excursionistas! 3


3  En el vídeo que acompaña este post se ve cómo unos excursionistas se encaminan hacia el Barranco de La Romana, desde Catadau, y llegan hasta la caseta y la fosa en la que aparecieron las tres niñas.




Antes de matar a las niñas, Anglés clavó el cuchillo en la espalda a una de ellas. Ricart no precisa más porque no sabe más. Si le hubieran dejado leer la autopsia de los forenses valencianos, habría visto que se trataba de Desirée y que tenía dos pinchazos. Pero si le hubieran dejado leer la de Frontela, habría visto que los pinchazos eran tres. Se habría hecho un lío, el pobre.

Pero había prisa. No se podía esperar más. Además… ¿quién sabe qué otras cosas podrían salir a la luz tras la entrega de los informes definitivos de las autopsias por parte de los forenses valencianos y de Frontela? Ya cruzarían ese río cuando llegaran a él.

Ricart firmó y se resignó a su suerte. Acababa de dar su visto bueno a la versión oficial definitiva.

Pero su declaración fue espontánea y voluntaria, eso sí. Siempre espontánea y voluntaria. Al menos eso es lo que dijo el de siempre. El instructor Pablo Pizarro Plaza.

¿Cuánto pensaba Ricart que le iba a caer por su participación en el crimen? Seguro que se llevó una sorpresa después del juicio…



lainformacion.com
Sábado, 30 de noviembre del 2013. 18:24:


“… Miguel Ricart, único condenado por el triple crimen de Alcàsser, ha asegurado al programa de Antena 3 ‘Espejo público’ que es un ‘cabeza de turco’. ‘Mantengo lo que dije en su día: soy un puto cabeza de turco’, ha insistido en su inocencia Ricart.


Tras unas primeras horas fuera de la cárcel, los periodistas de este programa lograron que hablara ente las cámaras que ‘lo que hicieron con esas chicas no tiene perdón de dios’. Estas declaraciones, que se podrán ver de forma íntegra en el programa del lunes de este espacio, fueron realizadas, al parecer, en Linares, localidad a la que llegó procedente de Manzanares y desde donde habría puesto rumbo a Madrid…”






Había que establecer un criterio para identificar las diferentes declaraciones de Miguel Ricart. He escogido dos: el lugar de los hechos, que es uno de los factores que varía, y el de los culpables señalados, otro de los factores diferenciales.

En la primera declaración inculpatoria, el escenario del crimen es un algarrobal. Luego siguen dos declaraciones más en los que se habla de una fábrica y, por fin, llegamos al escenario definitivo: la caseta de La Romana.

Por otra parte, en las primeras declaraciones inculpatorias Ricart apunta a Anglés como único responsable, pero en las dos últimas señala a Anglés, Mauri y el Nano.

Eso permite ordenar las declaraciones de Miguel Ricart del siguiente modo:

A1, algarrobal y Anglés.
B1 y B2, fábrica y Anglés.
C1, la caseta de La Romana y Anglés. Esta sería la versión oficial definitiva.
D1 y D2, la caseta de La Romana y Anglés, Mauri y el Nano.

De modo que, en adelante, para referirme a una declaración en concreto, emplearé las referencias siguientes:

  1. DT (TESTIFICAL, 28/01/93, 0:50, F 80-82)
  2. AD (ACTA DE DETENCION, 28/01/93, 05:40, F 62)
  3. DA1 (1ª INCULPATORIA. ANGLES, ALGARROBAL28/01/93, 23:55, F 88-95)
  4. DB1 (2ª INCULPATORIA. ANGLES, FÁBRICA29/01/93, 23:45, F 150-157)
  5. DB2 (3ª INCULPATORIA. ANGLES, FÁBRICA30/01/93, F 178-182)
  6. DC1 (4ª INCULPATORIA. ANGLES, CASETA DE LA ROMANA03/03/93, F 797-799)
  7. DD1 (5ª INCULPATORIA, ANGLÉS, MAURI, EL NANO; CASETA DE LA ROMANA03/09/93, F 1870-1874)
  8. DD2 (6ª INCULPATORIA, ANGLÉS, MAURI, EL NANO; CASETA DE LA ROMANA30/09/93, F 2775-2776)



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Miguel Ricart. ¿Culpable o cabeza de turco? #1:
http://lawebdelassombras.blogspot.com.es/2015/06/miguel-ricart-culpable-o-cabeza-de.html

Miguel Ricart. ¿Culpable o cabeza de turco? #2:
http://lawebdelassombras.blogspot.com.es/2015/06/miguel-ricart-culpable-o-cabeza-de_25.html

Miguel Ricart. ¿Culpable o cabeza de turco? #3:





1993.03.02 – DECLARACIÓN DE MIGUEL RICART
DC1 (4ª INCULPATORIA. ANGLES, CASETA DE LA ROMANA, 02/03/93)
MODIFICACIÓN DE LA AMPLIACIÓN DE LA AMPLIACIÓN DE LA DECLARACIÓN AUTOINCULPATORIA)
FOLIOS 797-799

JUZGADO DE INSTRUCCIÓN NÚMERO SEIS DE ALZIRA

DECLARACIÓN

Nombre y apellidos: MIGUEL RICART TÁRREGA
DNI/Pasaporte: 52638150
Naturaleza: Catarroja, Valencia
Fecha de nacimiento: 12-9-69
Hijo de: Miguel y de Encarnación
Domicilio: Calle Alicante 11-5, Catarroja

En Alzira a dos de marzo de mil novecientos noventa y tres.

Ante el Juez de Instrucción y de mí…

Están presentes el Ilmo. Sr. Fiscal Jefe DON ENRIQUE BELTRÁN y el Médico Forense de Instrucción 6 de Alzira DON FRANCISCO ROS PLAZA.

Leída la declaración prestada anteriormente ante este mismo Juez Instructor realiza el declarante las siguientes aclaraciones y rectificaciones:

Que no es cierto que durante el trayecto hacia la discoteca Coolor Antonio Anglés llevase ningún arma de fuego sino que llevaba un cuchillo lanzador que siempre llevaba enfundado en el pantalón, si bien durante el trayecto en el viaje que hicieron en el vehículo no lo sacó en ningún momento sino que cuando las jóvenes se dieron cuenta que pasaban de largo de la discoteca y que no las paraban y empezaron a protestar el declarante dijo a Antonio de dar la vuelta y dejarlas pero éste último pegándole dos capones le dijo que en el coche mandaba él, y a continuación, para acallar las protestas de las niñas Antonio empezó a pegarles puñetazos a las mismas, siendo pues cierto todo lo relatado en la anterior declaración sobre lo que ocurrió en el interior del vehículo en este primer trayecto, salvo lo ya dicho de que no llevaban Antonio ni sacó ningún arma de fuego así como también el que no es cierto que en ese momento ataran a ninguna de las jóvenes, asimismo hace notar el declarante que una vez que bajaron del vehículo, aunque no puede concretar si las jóvenes llevaban o no algunos dientes rotos, supone que si, pues Antonio pegaba con mucha fuerza, y en cualquier caso lo que sí que vio es que las tres estaban completamente digo tenían completamente ensangrentadas las caras con los labios y narices ensangrentadas.

Que no es cierto que pararan en ninguna fábrica ni en ningún campo de algarrobos sino lo cierto es que fueron a la caseta directamente a la CASETA DE LLOMBAY 3 que queda cerca del lugar de enterramiento y ello a indicación de Antonio. Y que aunque Antonio no le dijo concretamente que es lo que pretendía hacer, el declarante ya se imaginó que podía ocurrir lo que después pasó ya que anteriormente, un mes antes aproximadamente Antonio lo había comentado que tenía ganas de coger algunas niñas violarlas y matarlas después.


3 La caseta de La Romana. El lugar definitivo del crimen, según la versión oficial.



Que pararon el coche en una explanada donde hay unas colmenas y donde acaba el camino para poder llegar a la caseta de Llombay, que queda a unos cuatrocientos metros de allí, y a la que se llega a través de una senda. Una vez pararon el coche bajaron los cinco y en fila india se dirigieron hacia la caseta yendo el declarante delante con una linterna encendida y Antonio el último con otra, y mientras andaban las niñas les preguntaban donde las llevaban y les pedían que las dejasen marchar, a lo que Antonio siempre les contestaba que se callaran y siguieran.

Una vez llegaron a la caseta subieron directamente al piso alto y dejaron allí encendida una gran linterna pero dando luz roja para evitar que alguien les pudiera ver desde el exterior. Una vez allí el declarante le dijo a Antonio que estaba bien haber hecho lo que habían hecho pero que no se le ocurriera llevar a la práctica la idea que tenía en la cabeza, a lo que Antonio le contestó que allí se hacía lo que él decía y que él se iba a quedar a gusto ese día, lo que significaba con ello que quería violar y matar a las jóvenes. Al mismo tiempo las tres jóvenes protestaban y querían marcharse ante lo que Antonio, nuevamente iracundo comenzó a golpear con una tranca a Miriam y Desirée que se encontraban atadas a un poste, y les dio varios golpes fuertes a ellas quedando una de las dos, Desirée inconsciente un momento mientras que Miriam le pedía a Antonio que no le pegase. Se aclara a este respecto que una vez que llegaron a la caseta y subieron al piso alto, lo primero que hizo Antonio fue atar a Miriam y a Desirée a un poste que hay en el centro del habitáculo con las manos a la espalda y atadas al referido poste con gasas que llevaban Antonio o con cuerda de ganado que había en la misma caseta sin que pueda recordar exactamente con cuál de esos dos elementos se hicieron las ataduras, y encontrándose las dos jóvenes en posición de espalda con espalda y sentadas en el suelo, quedando el poste en medio de las mismas; y mientras tanto el declarante sujetaba a Antonia que permanecía de pie.

A continuación Antonio cogió a Antonia la tiró a un colchón que allí había y la desnudó totalmente mientras ésta se oponía y se defendía, siendo en todo momento reducida por Antonio, una vez desnuda y estando tumbada cara arriba Antonio se bajó los pantalones y los calzoncillos y le introdujo el pene por vía vaginal, continuando entre tanto la resistencia de Antonia al mismo tiempo que daba muestras de que le dolía la penetración. Sin embargo unos diez minutos más tarde, sin que pueda precisar el declarante si hubo o no eyaculación Antonio dio la vuelta a Antonia dejándola boca abajo, e introdujo su miembro por vía anal, mostrando también Antonia el dolor que aquello le representaba, hasta que aproximadamente unos cinco minutos después Antonia profirió unos gritos y alaridos desgarradores de dolor, apercibiéndose el declarante que Antonio encontrándose ya junto a Antonia estaba introduciendo en el ano de ésta un palo, cuyas características no puede precisar, suponiendo que debió durar unos cinco minutos la penetración del referido palo.

Una vez hecho lo anterior Antonio le dijo a Antonia que se vistiera, ayudándole a hacerlo ya que la misma se encontraba en unas condiciones muy malas, y una vez vestida la ató al poste después de haber desatado previamente a Desirée, siendo en esta operación ayudado por el declarante.

Desatada Desirée, Antonio la desnudó rompiéndole las ropas superiores y la tiró en el colchón donde le bajó los pantalones y las bragas diciéndole al declarante que “ahora le tocaba a él” protestando el declarante que en esas condiciones a él no le apetecía hacerlo respondiéndole Antonio que estaba con él o lo enviaría a tomar por culo, dando a entender que lo mataría, al mismo tiempo con un tronco de bastante grosor le golpeó dos o tres veces al declarante en la parte inferior de la espalda.

Entonces el declarante se bajó los pantalones y calzoncillos y tumbándose en el colchón encima de Desirée la penetró por delante, estando aproximadamente cinco minutos hasta que cansándose y sin llegar a eyacular retiró el miembro y se volvió a vestir, mientras tanto Antonio estuvo arrodillado en el colchón viendo como lo hacía el declarante y cuando éste terminó le dijo que si ya estaba con ello, dando a entender que le había parecido muy corto. Hace constar a este respecto el declarante que al tener acceso carnal con Desirée ésta se opuso y le pidió que no lo hiciera si bien previamente no utilizó fuerza contra él ya que previamente Antonio le dijo que la mataría si no lo hacía con el declarante.

Al terminar el declarante de penetrar a Desirée, como ya se ha dicho, concretamente Antonio le dijo que si ya has terminado, pues vaya mierda de hombre que eres, y a continuación Antonio se bajó los pantalones se montó encima de Desirée y la penetró por delante protestando y resistiendo ésta ante lo que Antonio le dio varias tortas, debiendo durar la relación sexual de Antonio unos diez minutos, pasados los cuales Antonio se subió los pantalones ayudó a vestir a Desirée y la volvió a atar en el poste junto a sus amigas, mientras tanto el declarante permaneció sentado asustado.

Estando atadas las tres, el declarante y Antonio cogieron la linterna y se volvieron hacia el coche y subiendo al mismo se dirigieron a Catadau, a un bar cuyo nombre no recuerda donde encargaron y compraron dos bocadillos una ensalada, una cerveza y una botella de agua y se volvieron con todo ello a la caseta, donde cenaron los dos y ofrecieron agua a las jóvenes, de las cuales sólo una no quiso beber.

Una vez hubieron cenado Antonio desató a Miriam le quitó la ropa y una vez desnuda la tiró en el colchón procediendo a hacer con ella lo mismo que había hecho con Antonia, esto es, la penetró primero por delante, después por detrás y por último le introdujo un palo por el ano, si bien con Miriam debió durar un poco más la penetración con el miembro viril, así como mientras la penetraba la golpeaba para evitar su resistencia.

Después de terminar con Miriam y vestirse ésta ayudada de Antonio, éste ató a aquella sobre una especie de travesero que había en lo alto estando Miriam de pie de espaldas a la pared y con los brazos un poco levantados y las manos atadas a la referida madera. A continuación decidieron el declarante y Antonio acostarse en el colchón para dormir tirándose por encima un trozo de moqueta que allí había y diciendo Antonio que mañana más. Sin embargo como las niñas no dejaban de llorar y pedir que las dejasen libres, Antonio, unos cinco minutos después se levantó nervioso y cogiendo un palo empezó a atizar fuertemente contra las tres, golpeándolas cuatro o cinco veces a cada una por todas partes del cuerpo. Una vez terminó de golpearlas Antonio desató a Miriam de donde estaba y la volvió a atar en el poste junto a sus dos amigas, para a continuación diciendo que ahora vais a ver que esto va en serio, se bajó con la otra linterna para volver nuevamente unos diez minutos después, enseñando a las niñas el arma que traían y tirando de carro para que vieran que era una pistola de verdad. La referida arma es de Antonio y él la solía tener escondida en la caseta de Llombay y la utilizaba cuando cometía algún atraco.

Hecho lo anterior volvió Antonio a acostarse en el colchón quedando dormido el declarante hasta la mañana siguiente, aproximadamente hasta el amanecer viendo entonces que Antonio estaba ya despierto, aunque continuaba tumbado en el colchón; entonces Antonio se levantó y se marchó sin decirle a donde al declarante ni con qué fin, tardando unas tres o cuatro horas en volver, tiempo este que el declarante permaneció en la caseta vigilando a las niñas, y en el que éstas le pidieron que las dejase libres y el declarante se negó ya que le iba a ir la vida con ello. Posteriormente el declarante supo que durante esas tres o cuatro horas Antonio había cavado la fosa, sirviéndose para ello de una azada que llevaba en el coche y de un pico que anteriormente lo tenía en la caseta de Alborache, aunque ignora el declarante si Antonio fue ese mismo día a Alborache a cogerlo o sí ya lo había llevado a la caseta de Llombay antes de ello.

Cuando Antonio volvió llamó al declarante para que bajase a la planta baja y allí le dijo que había que matar a las niñas y enterrarlas para que no se chivasen a su defecto ya había cavado él un hoyo; ante esto el declarante le propuso a Antonio dejarlas libres a las niñas pues las mismas le habían asegurado que dirían que habían sido dos encapuchados, diciendo Antonio que parecía ser tonto diciendo eso ya que si continuaban vivas, los descubrirían a ellos. Entonces subieron al piso alto y permanecieron allí aproximadamente dos horas sentados y estando hablando Antonio hasta que se hicieron aproximadamente las tres de la tarde, en que Antonio se levantó y diciendo que nos vamos dirigiéndose a las jóvenes las desató y se fueron todos hasta donde estaba el coche, debiendo Miriam ser ayudada por Antonio ya que no podía andar perfectamente, rectifica el declarante en el sentido de que Antonia y Desirée andaban con dificultad siendo ayudadas por el declarante si bien la que peor andaba era Miriam que era ayudada por Antonio. Una vez que llegaron cerca de donde se encontraba el coche cerca de unas colmenas y un campo de olivos, allí Antonio le dijo que volviera al declarante que subiera a la caseta y que trajera un trozo de moqueta que durante la noche habían utilizado para taparse. Rectifica el declarante que el declarante que fueron directos de la caseta a la fosa sin llegar a las colmenas y es allí donde Antonio le dijo al declarante que fuera a por el trozo de moqueta.

Una vez volvió el declarante con la moqueta a donde estaba la fosa y los demás, las niñas dándose cuenta de que dicho hoyo estaba destinado a su enterramiento suplicaron a Antonio que las dejase ir a lo que éste les respondió que lo sentía mucho pero que debía quitarles de en medio para que no se chivasen, ante lo cual las tres jóvenes se pusieron a gritar histéricamente, y entonces Antonio utilizando una especie de honda, una piedra que llevaban enrolladas en una camiseta, comenzó a golpear a las niñas a las que se encontraban arrodilladas porque no podían estar de pie, si bien como en una de las veces el propio Antonio resultó golpeado, dejó dicho instrumento y cogió el palo que después enterraría en la fosa junto a los cuerpos continuando golpeando con él durante bastante tiempo y con fuerza a las jóvenes, perdiendo Antonia el conocimiento a consecuencia de ello, mientras que una de las dos continuó chillando histéricamente, por lo que Antonio sacando el cuchillo pinchó con él a ésta por la espalda.

Aclara que mientras fue a por la moqueta supone que Antonio ató nuevamente las manos a las jóvenes ya que así se encontraban éstas cuando él volvió.

Después de lo del cuchillo, Antonio sacó la pistola, la montó y disparó el gatillo pero no salió el disparo, por lo que volvió a montarla saliendo disparado el cartucho no disparado, y procediendo, digo el cartucho salió expulsado y cayendo al suelo, disparando nuevamente hasta tres tiros dirigidos a cada una de las tres jóvenes encontrándose en ese momento Antonia tumbada en el suelo y desvanecida y de costado, la que fue pinchada también tumbada pero boca abajo y gritando, y la última arrodillada con el cuerpo y la cabeza acurrucado casi en el suelo y con las manos tapándose la cara, y todas ellas estando al borde de la fosa, un poco apartadas si bien Antonio estaba en el borde de la fosa de espalda a ella y quedando pues al medio de las niñas y la fosa.

Después de muertas Antonio colocó en el fondo de hoyo la moqueta, tiró un cuerpo tras otro en el interior y de modo que quedaban apilados para taparlos con el resto de la moqueta y a continuación tirar la tierra encima, para lo cual Antonio requirió al declarante a que le ayudara, lo que así hizo éste con la azada mientras Antonio enterraba con la parte más ancha del pico. Una vez cubrieron de tierra la fosa arrancaron matorrales y arbustos y los tiraron por encima y los plantaron para disimular la existencia de tierra movida, así como Antonio se puso a buscar los casquillos hasta que los encontró.

Hecho lo anterior se volvieron los dos a la caseta y Antonio subió a la planta alta a recoger lo que se le hubiera podido caer y todo lo suyo, cogieron las linternas y se volvieron hacia el coche, recogiendo de camino el pico y la azada que se llevaron también al coche. Una vez subidos al coche y puestos en marcha se dirigen, como indica Antonio, a la caseta de Alborache a dejar el pico y la azada y quedarse allí, si bien como en un trecho pararon al borde del camino y Antonio escondió la pistola bajo de unas hierbas.

Una vez llegaron a Alborache se quedaron allí sin que sea cierto lo manifestado en la declaración anterior de que hubieran destruido las ropas en un vertedero de Buñol, ya que el declarante no se manchó sus ropas para nada aunque cree que Antonio si debió mancharse el pantalón vaquero que llevaba ya que después no se lo ha vuelto a ver. Y desde entonces el declarante no ha vuelto a subir más a la caseta de Llombay ni a la fosa sino que únicamente él y Mauricio el hermano de Antonio fueron a recoger la pistola porque al día siguiente iban a hacer un atraco en Buñol el declarante, Antonio y Roberto el hermano de Antonio a la Caja Rural, si bien no llegaron a entrar en la entidad bancaria ya que estando esperando en el coche a la puerta la Guardia Civil les dio el alto y salieron huyendo. Hace constar el declarante que el día cinco de noviembre anterior, él junto con el Mauri hicieron otro robo en la misma entidad bancaria llevando y usando el declarante la pistola de Antonio cargada con cinco cartuchos, mientras que éste último les esperaba fuera en el coche para huir, obteniendo un botín que no llegaba al millón de pesetas. Hechos estos que los cuenta entre risas y comentarios irónicos de que como para los bancos Antonio es un “cagado”. En relación en el atraco del día cinco de noviembre aclara que Antonio quedó a una cierta distancia con el vehículo yendo desde éste hasta la entidad bancaria el declarante y el Mauri con una moto Derbi Variant negra que anteriormente Antonio había sustraído en Pedralba.

Por otra parte también rectifica el declarante que el Opel Corsa que utilizaron en los hechos si bien aparece con el nombre del declarante realmente su propietario es Antonio Anglés ya que su precio lo obtuvo en otro atraco que lo consiguió en compañía de su hermano Mauricio en el Banco Popular de Villar del Arzobispo provistos de una moto Honda que también había sustraído Antonio.

A preguntas del Sr. Fiscal, que nunca habían visto ni conocido a las chicas ni el declarante y cree que tampoco Antonio ya que al subirlas en el coche ni en el trayecto nada reveló que éste pudiera conocerlas. Cuando Antonio dijo al declarante que tenía ganas de coger a unas chicas y abusar de ellas creía el declarante que era exageración. Ratifica lo que dijo en su anterior declaración respecto que las tres niñas al vestirse tenían en la parte interna de los muslos tenían mucha sangre. No se explica después de haber reconocido el colchón de muelles que consta en las fotografías donde se llevaron a cabo los hechos no tiene ninguna mancha de sangre. La postura del colchón de muelles que está en la fotografía del atestado no es la que tenía el día de los hechos ya que ese día estaba en sentido transversal al que la fotografía tiene.

Nuevamente a preguntas del Sr. Juez manifiesta: que rectifica en el sentido de que es posible que a Miriam no la atasen en una percha o travesero como ha indicado anteriormente sino en el mismo poste donde estaban atadas las otras pero de pie, tal como parece desprenderse de las fotografías del atestado, así como que Antonio pegaba a las niñas no sólo para hacerlas callar sino porque le gustaba verlas sufrir.

Rectifica también en el sentido de que, cuando Antonio mantuvo relación sexual con Miriam, el declarante estuvo todo el tiempo manteniendo a ésta por los tobillos, ya que la misma con las piernas había estado rechazando a Antonio y que no recuerda si con Miriam se le puso el mismo palo que con las otras analmente. También rectifica en el sentido que a Desirée Antonio le hizo lo mismo que las otras dos de penetrar por vía anal tanto con su miembro viril como con un palo similar, y que también a Desirée la sujetó por los tobillos el declarante mientras Antonio la agredía sexualmente.

En cuanto al corte de pezón que se le hizo a una de las niñas, lo único que sabe es por lo que se le ha dicho al tomársele declaración, pero él no lo presenció ni se apercibió de ello, suponiendo que ocurriría cuando Antonio, estando acostados se levantó del colchón porque las niñas lloraban, pero el declarante no lo vio, ya que permaneció todo el tiempo acostado y tapado con la moqueta.

No recuerda o no se apercibió que después de muertas Antonio clavara algo en la vagina de Miriam así como que en general se hiciese algo con los cadáveres.

También manifiesta que cuando se hizo el primer disparo que falló y se inclinó hacia Antonia digo dirigido el requerido disparo a Antonia, Antonio se inclinó para poderle disparar a la cabeza desde una distancia de unos tres o cuatro palmos.

Cuando ayudó a Antonio a enterrar los cuerpos no vio la posición de éstos, ya que estaban cubiertos por la moqueta.

Que ignora la razón y el modo de por qué las pegatinas de la moto Honda sustraída por Antonio aparecieron despegadas y enterradas en la fosa.

Terminada la presente leída y hallada conforme la firman todos los presentes detrás de S. Sª., de lo que doy fe.

26 comentarios en “Miguel Ricart. ¿Culpable o cabeza de turco? #4.

  1. Buenas noches, Nozick 🙂
    La primera de mis dudas, sin terminar de leer todo el artículo, seguramente después vendrán más:
    ¿Sabes si existe algún parentesco entre el instructor Pablo Pizarro Plaza y el forense de Alzira, Francisco Ros Plaza?

    Un abrazo!

  2. Buenas noches 🙂

    Pues ésta no puedo resolverla. No sé si existe algún parentesco entre ellos, si nos basamos en el apellido Plaza.

    Otro abrazo para ti.

  3. “las tres jóvenes se pusieron a gritar histéricamente, y entonces Antonio utilizando una especie de honda, una piedra que llevaban enrolladas en una camiseta, comenzó a golpear a las niñas a las que se encontraban arrodilladas porque no podían estar de pie, si bien como en una de las veces el propio Antonio resultó golpeado, dejó dicho instrumento y cogió el palo que después enterraría en la fosa junto a los cuerpos continuando golpeando con él durante bastante tiempo y con fuerza a las jóvenes”

    En la sentencia, en cambio…

    “conscientes de que las iban a matar, procedieron a gritar y solicitar socorro, lo que provocó una fuerte agresión por otra persona con unas piedras enrrolladas a una camiseta, que era utilizada a manera de onda , hasta que el agresor se lastimó, y entonces, por medio de un palo golpeó repetidamente y con gran contundencia a las tres víctimas”

    … Antonio se convierte en “otra persona” y, tal vez para no confundirla con la marca de la motocicleta o para no recordarnos el pasaje bíblico, las dos piedras (desaparecidas y no fotografiadas) envueltas en la camiseta se transforman en una “onda”.

    “… tomó su bastón, fue al río a escoger cinco piedras lisas, y las metió en su bolsa de pastor. Luego, honda en mano, se acercó al filisteo (…) —¿Soy acaso un perro para que vengas a atacarme con palos? (…) David le contestó: —Tú vienes contra mí con espada, lanza y jabalina, pero yo vengo a ti en el nombre del SeñorTodopoderoso, el Dios de los ejércitos de Israel, a los que has desafiado”.

    Samuel 17

    Con unas piedras lisas de rio, una honda y un palo…

  4. Que casualidad que los dos triples crímenes pasaran en la misma zona..

  5. Algo que me llamó mucho la atención durante la lectura del libro de JIB fue que, tras la llamada de los Kellogs, en gran parte de las diligencias y declaraciones policiales se refieren una y otra vez a Ricart como “El Rubio”, abusando del sobrenombre. Y no hablo sólo de los declarantes de a pie, sino también de los propios miembros de las autoridades que, al hacer las preguntas, lo nombran siempre por ese apodo. Preguntas del tipo (de memoria, no textual) “PREGUNTADO que si solía ir a la caseta de Alborache con El Rubio…”, y otras muchas similares.

    Puede que para algunos sea algo insignificante, pero ahí me empezó a oler mal la tostada, hablando mal y claro. Como alguien, que supuestamente es Anglés (el que se crea eso que le escriba a los Reyes Magos), y que alude a un tal Rubio, que supuestamente es Ricart, ya hace dar por sentado la implicación en un crimen de uno que prácticamente pasaba por allí. Es más, ahora modificamos el uso del lenguaje para sustituir a sujeto por sobrenombre con un uso tendencioso y clara intención de condicionar la opinión ajena.

    En fin. A mí nunca me ha quedado claro del todo por qué Ricart aceptó autoinculparse. Se dice que la GC le dio a elegir y prefirió ser cómplice de tres asesinatos antes que autor de uno (o coautor con el Mauri?), y que más o menos fue engañado porque se le hizo creer que el susodicho también pagaría. Tal vez los Anglés pusieron como condición para el trato que el nombre del Mauri quedara limpio. Aún así, me parece muy ingenuo por su parte. Supongo que este engaño es la hipótesis más plausible, pero sigue habiendo cosas que no me cuadran de sus declaraciones y de sus actitudes.

    Siempre he pensado que parte del trato era que, al igual que los Anglés, su hija recibiría sustento económico a cambio de la colaboración de Ricart. No obstante, fuentes cercanas a su hija niegan rotundamente que hayan recibido nada. Cada cual que decida si creerles.

    Gracias de nuevo por tu trabajo en el blog, Nozick, magnífico como siempre. Y gracias por permitir que anónimos como yo viertan sus reflexiones en él.

  6. La versión oficial está elaborada con tanto sinsentido que yo me cuestiono la inteligencia de los que la construyeron. Si, además de malvados, son tontos, estamos ante la peor combinación posible. Qué horror.

  7. Gracias a todos vosotros, no sería lo mismo sin vuestras aportaciones. Lo de “El Rubio”, es para que cuadre con la “llamada de los Kellogs”:

  8. En cuanto a lo de la inculpación, Ricart siempre ha dicho que lo torturaron y amenazaron a su hija, lo que más le importaba en su vida.

  9. Tampoco se esforzaron mucho. Contaban con nuestra ingenuidad. Nos cuesta dudar de lo que los medios nos dicen. Es más cómodo leer y no analizar. Tenemos que ser más criticos, en todos los aspectos, porque llevan casi cuarenta años tomándonos el pelo.

  10. Excelente análisis Nozick. Leo todos tus posts, pero los de Alcasser son para mí los mejores. Llevo leyendo mucho acerca de este caso, pero no alcanzo a concretar lo del pacto de estado. Es decir, qué beneficios, ni qué partes estuvieron implicadas. Se me escapa de las manos o de la imaginación. De todas formas gracias por tu trabajo tan minucioso y exhaustivo. Si pudieras poner un post tipo fábula, como el del fiscal o el del circo, con lo que piensas que pasó antes, durante y después, sería estupendo. Un abrazo.

  11. Estoy totalmente alineado con el contenido de este mensaje y me sumo a la petición. El post del circo fue muy esclarecedor

  12. El dolor de los padres de Miriam en la fotografía (firmada por José Aleixandre) y la chirigota (sin firmar) acerca de la reconstrucción de los hechos:

    “La Guardia Civil desiste de acudir a la fosa con uno de los detenidos (…) dos intentos, al menos (…) desistieron en ambos casos al advertir la presencia de los periodistas”

  13. Gracias. Quizás tengan “más alma”, no sé. Puede que sea porque el caso Alcásser marcó a una generación de españoles, entre los que me cuento.

    Tomo nota de tu petición.

    Otro abrazo para ti.

  14. Ya… la culpa fue de los periodistas, que son capaces de impedir a la G.C. que reconstruyan un crimen. De risa.

    Y si es verdad que llevaron a Ricart directamente hasta la fosa… así sabemos ir cualquiera. Vaya reconstrucción.

  15. Pregunta en serio, a quien votar Nozick? Hay algún partido que pueda expulsar a esta “élite”?
    Un abrazo, Carlos.

  16. ¡Hola Nozic!
    En primer lugar, darte la enhorabuena por el estupendo y escrupuloso trabajo que haces en este blog.
    Yo, como apasionado de los sucesos y de la crónica negra, me he quedado enganchado a tu espacio y he intentado leer casi todas las entradas. Sobre todo, las referentes a este suceso que creo marcó a toda la sociedad en la década de los noventa.
    Quería preguntarte qué opinión te merece los testimonios acerca del proceso que ha hecho durante todos estos años la presidenta de la Fundación Campoamor que se contradicen enormemente con la versión alternativa. El hecho de que Blanca Estrella denunciara que el propio forense Frontela ocultara la moqueta (que no alfombra)tras una puerta, la figura del personaje del padre de Miriam como un padre estrella que se vio atraído por todo el dinero de la cadena de Mediaset, que la cadena diera un ultimatum a tanto el programa como a los protagonistas a la espera de que entregara pruebas de que lo afirmaban en el espacio y ante la falta de esta el cierre del show, los antecedentes de Anglés como una persona que había maltratado a una chica atándola a una columna o similar, el ¿suicidio? posterior de la madre de Miriam, el posicionamiento de la madre de Desirée en contra de todo lo que removiera más la causa…
    La verdad que según escuchas a unos y a otros y no sabes qué creerte, puesto que la versión alternativa habla de una conspiración que, por momentos, resulta increíble en algunos datos. ¿Tú crees en el testimonio de esta mujer que se personó en la causa como acusación popular?
    Y, cambiando de tema, he intentado buscar en todo el blog pero no sé si se me ha pasado. ¿Hay algo sobre el asesino de Burgos, conocido como el francés, que en 1996 acabó con la vida de cinco o seis personas de la misma familia entre la localidad de San Millán de Lara y la capital burgalesa?
    Gracias de antemano y de nuevo enhorabuena por tu trabajo.

  17. Todos los partidos forman parte de la élite del R78, incluidos los que dicen que vienen a arreglar las cosas. Lo que vienen es a montar un Estado Federal, que es lo que ha ordenado el Grupo Bilderberg.

    Necesitamos pagar la deuda, salir de la Otan y del Euro y reformar la Constitución y la Ley electoral. Una vez reformada la Constitución, que se cumpla, no como hasta ahora, que dice que todos tenemos derecho a un trabajo…

    Y, sobre todo, impedir que ladrones y sinvergüenzas puedan salir elegidos. El que robe al pueblo español, inhabilitación de por vida y a la cárcel.

  18. Hola, Carlos.

    Las declaraciones de Blanca Estrella dan vergüenza ajena. No merece la pena prestarle la menor atención. Ella y su Fundación subvencionada sólo sirven para ir a armar jaleo a todos los procesos que pueden sin que nadie las llame, estando siempre de acuerdo con la versión oficial, para ponerse la medalla.

    En cuanto al crimen múltiple que me comentas, no ha sido tratado en el blog, que toca, sobre todo, crímenes en las que hayan sido víctimas niños y adolescentes.

    Gracias a ti y un saludo cordial.

  19. Y además que devuelva todo lo robado y una indemnización que ascienda al 100 % del importe sustraído o malversado.

  20. Gracias por responder, Nozick.
    Recientemente he visto, sin profundizar mucho en el tema, el caso del Bar España y me he quedado noqueado con lo que he visto. Me imagino que lo conocerás. He leído declaraciones en las que se le relaciona con Alcacer, ¿le das crédito?
    De nuevo, te felicito por tu trabajo.
    Un saludo,
    Carlos

  21. Quería decir que ambos son las consecuencias de las devastadoras acciones de un grupo de la elite que siempre sale airoso.

  22. El post-fábula podría también inspirarse en otro reino, el inglés por ejemplo. Podríamos reflexionar sobre cuál pudo ser el rol desempeñado por los vientos independientes que soplan en Escocia, por algunos de sus dirigentes llenos de secretos o por sus villas más místicas.
    Puntos de partida no han de faltar. También me sumo a la petición. Nozick. 🙂

  23. Sí, me han dicho que en Escocia hay un émulo de George Wallace, bajito, calvo y gordo, que -armado con una estilográfica- ha redactado un “report” con toda clase de complementos audiovisuales, que como se haga público entre los buenos escoceses, se cae el castillo de Edimburgo.

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