Alcàsser. Pablo Pizarro Plaza.

Pablo Pizarro Plaza 01

El sargento 1º Pablo Pizarro Plaza, cariñosamente conocido como “Pecubo” entre los seguidores del caso Alcàsser, fue el instructor del atestado 21/93 de la Guardia Civil, ocupándose de realizar las diligencias de la investigación del asesinato de Miriam, Toñi y Desirée, en calidad de comandante del puesto de Llombay de la 311ª Comandancia de la Guardia Civil.

Había llegado a Valencia en 1978 procedente del país vasco, tras pasar por los servicios antiterroristas de la Guardia Civil en Bilbao lo que, indudablemente, le proporcionó una experiencia que le sería muy útil más adelante.

Si hay algo que caracteriza a Pizarro es su olfato de sabueso. Algo infalible, vaya. No hay más que recordar el episodio del volante de la seguridad social a nombre de Enrique Anglés Martins que apareció hecho pedazos en los alrededores de la fosa. Era para un tratamiento de blenorragia en urgencias, y llevaba fecha de 4 de mayo de 1992. El ojo de lince de Pizarro dedujo al instante que quien había sido atendido en realidad no era el propio Enrique, sino su hermano Antonio, el hombre de las múltiples personalidades. Era Rubén, era Enrique, era Francisco Partera Zafra, era Asukiki.

Y, a propósito de Rubén, el señor instructor del caso transcribe la famosa llamada “de los Kellogs” de forma incorrecta en el folio 84 del sumario. Si fue porque confió en su memoria y se equivocó, como es lógico, o lo hizo por algún otro motivo, eso sólo lo podría decir el propio Pizarro. Pero como estamos hablando de un sumario de un hecho delictivo, hay que ser más serios y transcribir el contenido de la cinta de forma literal, señor instructor. En cualquier caso, a partir de entonces Antonio Anglés sería también “Rubén” y Miguel Ricart sería también “el Rubio“, para los restos.

Como no podía ser de otra manera, Pizarro estuvo presente en los interrogatorios realizados a Miguel Ricart y tuvo la genial intuición de enviar a dos agentes -a las tres de la madrugada- para comprobar en persona los archivos de la prisión, después de que le informaran por teléfono que Ricart había estado preso en noviembre de 1992. Descubieron que Ricart había estado en prisión antes y después del 13 de noviembre, pero ese día en concreto estaba en libertad. (Folio 75 del sumario). Sería el principio del fin de Miguel Ricart, que acabaría confesando “espontáneamente” porque entonces “tenía algo de persona, le queda algo de humano y tiene ciertos remordimientos, no como ahora que es un cartel de circo“, según declararía el famoso sargento.

Pizarro diría, además, que mientras interrogaba a Ricart no lo había notado asustado ni alterado y que jamás le mencionó que tuviera miedo a algún agente de la Guardia Civil. “Nunca se quejó de malos tratos ni denunció torturas, no tenía motivos tampoco.” Pues será verdad, pero el rápido cambio de opinión de Ricart, que pasó de no querer declarar nada a declararse culpable en tan sólo 24 horas es un tanto sospechoso. Toda vez que después Ricart afirmó que le habían torturado y que, además, le habían amenazado con que a su hija le iba a pasar lo mismo que a las tres niñas de Alcàsser. En la declaración de Ricart, Antonio Anglés es ya indistintamente tanto Antonio como Rubén. Porque hay que dejar claro que el “Rubén” de la cinta del contestador automático es Antonio Anglés y que “el Rubio” es Miguel Ricart. Por tanto, la mención a la maneta de la moto de la grabación implica que Antonio “Rubén” y Ricart “el Rubio” eran los autores del robo de la célebre motocicleta Honda roja.

Pero es que hay más sombras que enturbian la actuación de Pizarro. Ya Eddr apuntó a la extraña proximidad geográfica de la pensión en donde se hospedó Miguel Nicolás Cortona (el amigo soplón de Ricart al que Antonio Anglés robó y apaleó), el concesionario de automóviles en dónde se adquirió el Seat Ronda V-7670-BS supuestamente implicado en el crimen (comprado por “Rubén” a nombre de Francisco Partera Zafra, según Pizarro; perdón, según Ricart) y el taller en dónde se le instaló el equipo de música: todos estaban a tiro de piedra unos de otros y también a tiro de piedra del domicilio de Pizarro. Lástima que Eddr no nos dejara un volcado de pantalla de Infobel porque, naturalmente, ahora no aparece ningún Pizarro Plaza en la Avinguda de Perís y Valero de Valencia. Eddr, discretamente, no divulgó el número de la calle, con lo que no figura en el mapa adjunto, que es un plano actual con los domicilios que hizo constar Eddr en su artículo.

Pablo Pizarro Plaza. Plano 01Auto: Transportes y Automóviles S.A. Mestre Racional 17, Valencia.
Llave inglesa: Taller de electromecánica. Avinguda de Perís y Valero 137, Valencia.
Casa: Pensión en la que se alojó Miguel Nicolás Cortona. Avinguda de Perís y Valero 127, Valencia.
Domicilio de Pizarro: Avinguda de Perís y Valero, Valencia.

Por si fuera poco, en la propuesta de seguro de automóviles de la que era tomador Iluminado Saturnino Amador y propietario Francisco Partera Zafra -el Ronda V-7670-BS) figura una firma al pie que se supone que es de Partera, pero que es sospechosamente similar a la firma de Pizarro.

 

Y no acaba aquí la cosa. También está en entredicho su actuación en lo referente al testimonio de Arturo Ortega Grau, el dueño del bar de Catadau, que declaró que Anglés y Ricart habían estado en su bar un viernes por la noche, pero que no recordaba el día exacto, añadiendo que la firma que constaba en el folio 892 del sumario no era la suya:

Vista del Sumario 1-93
26 de mayo de 1997
Arturo Ortega Grau

[…]

Exhibición del folio 892 a efectos del reconocimiento de firma:

Que mi firma no está aquí.
Que arriba pone manifestación de un robo de un ciclomotor o algo así.
Que no pone nada.
Que ahí hace referencia en el párrafo último a mí, eso no consta firmado por mí. Que esta firma no es la mía.

[…]

Y… ¿qué se hacía constar en dicho folio?

Sumario 1-93
Folio 892

[…]

Que por el robo de este ciclomotor, Guardia Civil de VILLAMARCHANTE instruyó atestado nº 1785/92 que fue entregado en el Juzgado de Instrucción nº DOS DE LIRIA.
Y para que conste se extiende por diligencia, que firma el Instructor en unión de mí, el Secretario, que certifico.

DILIGENCIA HACIENDO CONSTAR LA PERMANENCIA EN UN BAR DE CATADAU LA NOCHE DEL 13-11-92 DE MIGUEL RICART Y ANTONIO ANGLÉS MARTÍNS

En Valencia, dependencias de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la 311ª Comandancia de la Guardia Civil, a las 9,40 horas del día 9 de marzo de 1.993, el Instructor extiende esta diligencia y hace constar:
Que en la declaración prestada por Miguel RICART TÁRREGA se expone que la noche del 13-11-92, tras violar a las niñas y dejarlas atadas, se fueron a un bar de CATADAU donde compraron bocadillos y una ensalada para llevárselo a cenar a la caseta donde habían dejado atadas a las niñas.
Que comprobando esta manifestación se ha averiguado que: La citada noche, sobre las 24 horas, en el bar denominado “PARADOR” de la localidad de CATADAU (Valencia), llegaron los llamados MIGUEL RICART TÁRREGA y ANTONIO ANGLÉS MARTÍNS; que estos individuos pidieron tres bocadillos, una ensalada y bebida que se llevaron sin consumirlos en el establecimiento.
Que estos datos han sido obtenidos del propietario del bar PARADOR, llamado ARTURO ORTEGA GRAU, vecino de CATADAU (Valencia), con domicilio en la calle Avenida Santa Bárbara número XX, Telf. nº 255.XXX, persona no muy colaboradora y con muchos reparos a firmar su manifestación y de su esposa, mujer que también estuvo esa noche en el bar y que recuerda perfectamente que entraron Miguel y Antonio y pidieron los bocadillos y la ensalada.
Y para que conste se extiende por diligencia que firma el Instructor en unión de mí, el Secretario, que certifico.

Con muchos reparos no, con todos, porque Arturo Ortega no firmó la diligencia. No estaba seguro de la fecha y tampoco de que Ricart fuera en compañía de Anglés. Su esposa Ana Flores Cabrera Higuera declaró lo mismo, con lo que el acta recogida en el folio 892 del sumario no describía los hechos que realmente habían ocurrido. Si el Instructor que firma el folio 892 del Sumario fue Pablo Pizarro Plaza… ¿quién falsificó la firma de Arturo Ortega Grau?

Para rematar su brillante actuación en el caso Alcàsser, Pizarro se querelló contra Fernando García, de quien dijo “Fue horrible lo que hizo este hombre, uno de los padres de las niñas. Sabía que no decía la verdad y no dejaba de hacerlo.”

Pablo Pizarro sería ascendido, primero a brigada -antes de celebrarse el juicio del caso Alcásser- y luego a subteniente. Fue condecorado cuatro veces con la Medalla al Mérito y se jubiló en el año 2005. Cuando falleció el 18 de febrero del año siguiente, a los 59 años de edad, víctima de una enfermedad cardíaca, el diario Levante-EMV lo puso por las nubes, calificándolo como “uno de los agentes más emblemáticos de la Unidad de Policía Judicial de la Comandancia de Valencia… uno de los investigadores más brillantes… lo que le valió siempre el respeto y el cariño no sólo de su subordinados, sino también de sus superiores… enamorado como pocos de su profesión… artífice de la resolución de los principales casos criminales de Valencia y Castelló… lideró el equipo que resolvió el caso Alcásser… además del de Sonia Rubio… un hombre noble e íntegro“.

El juicio por injurias y calumnias contra Fernando García y otros se celebró en el año 2003, dictándose la sentencia el tres de junio de 2009, por la que se le condenaba a pagar una indemnización de 270.000 euros. Es una pena que un hombre tan noble e íntegro como Pizarro no perdonara las supuestas salidas de tono de D. Fernando, intercediendo por él ante los demás querellantes, con lo que quizás habría sido absuelto y su vida futura habría sido algo más tranquila.

Después de leer el diario “Levante”, uno se admira de que Pizarro no se jubilara como General de la Guardia Civil.

Cenefa Separadora

Fuentes:

  1. Levante-EMV. Viernes, 11 de julio de 1997. Ricart confesó porque tenía algo de persona, aún no era un cartel de circo como es ahora.
  2. Levante-EMV. Domingo, 19 de febrero de 2006. Fallece a los 59 años el subteniente de la guardia civil Pablo Pizarro Plaza.
  3. Sumario 1-93. Caso Alcásser.
  4. Vista del Sumario 1-93. 37ª Sesión, 10 de Julio de 1997. 38ª Sesión, 11 de Julio de 1997.
  5. Análisis grafológico de Francisco Partera Zafra y Pablo Pizarro Plaza: http://www.geocities.ws/colectivoelpalleter/firmasfpzyppp.jpg