Alcàsser. Carta de ‘Garganta Profunda’.


Esta es una nueva transcripción de la llamada “Carta de garganta profunda”, que recibió uno de los miembros del colectivo “El Palleter” a principios de diciembre de 1999.

La transcripción original contenía algún error. Se resaltan en color naranja. Sorprendentemente, había numerosas omisiones, que espero haber corregido en su totalidad, que están resaltadas en verde en el texto.

Las partes de la carta tachadas, que en la transcripción que circula llevan múltiples “X”, intentando ajustarse a la longitud del texto tachado, las he reemplazado con una única “X”, para mejor lectura. De todos modos, al final de la transcripción está la versión gráfica, la reproducción de la carta, para quien quiera consultarla.

He añadido notas a pie de página que, esencialmente, se limitan a proporcionar información, espero que sin errores, sobre las personas que se citan en la carta. La información se ha tomado de internet, aunque no se citan las fuentes exactas. No lo he considerado necesario porque en su mayor parte son datos prácticamente de dominio público.

¿Es auténtica la carta? No lo sé. Podemos empezar por algo aparentemente trivial. Por ejemplo, tiene faltas de ortografía. Y no pequeñas. Por ejemplo, en vez de “a ver”, utiliza “haber”. En vez de “por qué”, utiliza “porque”. Se escribe con hache la preposición “a”… Todas esas faltas de ortografía están resaltadas en rojo en el texto. No parece lógico que un miembro importante de los servicios policiales o de inteligencia del Estado tenga semejantes faltas de ortografía… Pero… ¿quién sabe?

Lo que está claro es que para hacer una buena falsificación –en este caso sería “intoxicación”, para desviar la atención de los verdaderos culpables- hay que ajustarse a la verdad o, al menos, a lo verosímil, lo más posible. Si creemos que hay cosas que no cuadran en el caso Alcásser, y nos dan cocinada una solución alternativa falsa y nos la creemos, asunto arreglado para los verdaderos culpables.

Hay datos verosímiles y que se ajustan a la lógica. Pero otros no me acaban de cuadrar. Siempre he dicho que la solución del caso Alcásser está en el descubrimiento de los cadáveres en la fosa de La Romana. Cuando alguien me explique por qué aparecieron los cuerpos, de una forma verosímil, me lo creeré. No… No me vale lo de la presión ciudadana o la insistencia de D. Fernando García… Lo siento. Que se lo digan a D. Antonio del Castillo Márquez, el padre de Marta.

Mientras tanto, la teoría completa expuesta en esta carta no me cuadra. Siempre he pensado que la aparición de los cuerpos vestidos y aparentemente llenos de restos biológicos –y digo aparentemente porque al profesor Frontela le dejaron si nada que analizar y aún así encontró vellos de 5 a 7 personas distintas a los culpables oficiales- para mí es un indicio bastante fiable de un posible chantaje o venganza. Y más aún con la famosa alfombra. ¿A quién se le ocurre, si era reconocible?

Nozick

Página Nº 0

Hace tiempo que esperaba este momento. La prudencia -buena consejera siempre- me hizo retrasar este mensaje hasta completar las piezas que me faltaban. ¿Quién soy yo? La verdad, no tiene importancia. No tengo el mínimo deseo de notoriedad. Soy un simple ciudadano. Si quieren un nombre o una clave, quédense con éstas simples iniciales: AR. ¿A quién me dirijo? Me dirijo en primer lugar a los padres de Desirée, Toñi y Miriam. Dios las tenga a su lado. En segundo lugar me dirijo a los jueces y fiscales del llamado caso Alcàsser y sus secuelas. Y en tercer y último lugar me dirijo a la sociedad valenciana y española, a sus instituciones, representantes políticos y medios de comunicación. Pero sin prisas, cada cual recibirá este mensaje en el momento adecuado. ¿Qué pretendo? Enviar un mensaje muy claro a todos ustedes: el caso Alcàsser sigue abierto. Ahora más que nunca. Quizá algunos de ustedes lo reciban como una buena noticia. Bienvenidos sean. Quizá otros de entre ustedes lo reciban como una mala noticia. Bienvenidos también, siempre que estén dispuestos a buscar honestamente la verdad. Sólo aquellos que siguen empecinados en ocultar lo que saben no son bienvenidos. Sé quiénes son y sé que me calificarán de todo, incluso de terrorista. Sólo por ellos debo preocuparme. Sólo por ellos oculto mi identidad. Tan sólo deseo que exista más interés en investigar lo que comunico que en investigarme a mí: matar al mensajero es la respuesta acostumbrada de ellos, pero no será lo más apropiado en esta ocasión, más si cabe en las actuales circunstancias porque cualquier obstáculo a la investigación supondrá hacer llegar a más personas o a todo el mundo -vía Internet- el presente mensaje.

Yo también participé en su momento de este singular ceguera colectiva que supuso la aparente resolución del caso Alcàsser, allá por el año 1993, con la detención de Miquel Ricart como ¿culpable? de secuestro y violación y la identificación de Antonio Anglés como cómplice del anterior y ¿único? culpable del triple asesinato. También estuve ciego al no ver que todo el fundamento de la acusación era la autoinculpación de Ricart y la presunta fuga de Antonio. Pero no había pruebas, sólo virtualidad: repitiendo a la manera de Goebbels 1 una mentira cientos, miles de veces -la imagen de Anglés, la crispación de Ricart- se nos quiso pasar por la verdad lo que no era más que una patraña, un montaje, un circo -¿qué fue de la carga de la prueba, señores jueces?- pero eso parecía no importar a nadie, tampoco a mí. Disfrutaba, como la mayoría, de esa tranquilidad que ofrece la ignorancia. Por las especiales circunstancias de mi trabajo, como servidor del Estado y conocedor de sus alcantarillas, debí suponer que en el caso Alcàsser, había juego sucio como después descubrí. Pero no, tal vez por pereza mental me creí a pies juntillas la versión oficial, la versión de mis superiores.

Fue a principios de Mayo de 1997, en los prolegómenos del juicio oral a Miguel Ricart en la Audiencia de Valencia, cuando empecé a tomar consciencia gracias al titánico esfuerzo desplegado por D. Fernando García y su compañero de lucha D. Juan Ignacio Blanco. Debo decir que no fue fácil tomar conciencia. Supuso violentarme a mí mismo y a mis propias creencias como servidor del Estado. Por mi trabajo sabía perfectamente que lo que denunciaban Fernando y Juan era algo extremadamente delicado para la credibilidad de la Justicia y de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado. Y también sabía que más pronto que tarde mis superiores ajustarían cuentas con Fernando y Juan por aquel atrevimiento, como ahora empieza a sustanciarse en los Tribunales. Pero no directamente -mis superiores nunca dan la cara- sino indirectamente: utilizan los servicios de medios y periodistas apesebrados. Pero en lo esencial, Fernando y Juan decían verdad, no estaban equivocados. El interés por la verdad creó una corriente de generosidad y solidaridad que, sin conocerles personalmente, me animó a hacer -desde el anonimato- algo que sabía perfectamente me estaba totalmente prohibido.

1 Ministro de propaganda del III Reich alemán.

Desde entonces mantuve una secreta relación con Fernando y con Juan para comunicarles mis averiguaciones, reflexiones e informarles sobre algunas claves del caso. Consideré entonces y ahora -por su seguridad y la mía- que el anonimato era necesario e igualmente no era conveniente informar a más personas. Si ustedes no han sido informados antes de estos mensajes y en conciencia alguno de ustedes cree que debería haber sido informado, eso se debe a mi única e intransferible responsabilidad, responsabilidad justificada en la necesidad de salvaguardar mi propia vida y en segundo lugar para no entorpecer mis propias investigaciones. Para llegar a la verdad no es bueno el apresuramiento: muchas puertas se pueden cerrar antes de tiempo. Con ese criterio he actuado. Y ahora salgo a la luz porque me duele el proceso inquisitorial al que se va a someter a Fernando y Juan por el hecho de hablar claro y decir verdad. Saliendo a la luz y haciendo que más personas conozcan las claves ocultas del caso Alcàsser creo que les protejo de sufrir más agresiones. Y no sólo judiciales. He meditado mucho dar este paso y he llegado a la conclusión que sólo mediante una mayor extensión de estas claves se les puede proteger mejor. Ellos, Fernando y Juan me han protegido hasta ahora no revelando el origen de algunas informaciones. Ahora más gente conocerá esas claves. La historia dirá si podría haberlo hecho mejor.

Pero ha llegado el momento crítico. Yo no soy un superhombre. Creo llegado al límite de mis fuerzas. Y aunque no voy a dejar la investigación, ahora necesito ayuda -incluida la Justicia competente, que fue la primera engañada empezando por el primer juez instructor del caso al que mis superiores tomaron el pelo desde el principio- 1 que lleven a término mis investigaciones y desvelos en el caso Alcàsser. En mi función hay cosas de las que me enorgullezco, particularmente de aquellas que sirvieron para salvar vidas. Pero también hay cosas que hice de las que me entristezco porque sé perfectamente para qué personajes amorales sirvieron o qué intereses espurios alimentaron. Cosas que se irán a la tumba conmigo. Cosas de las que podría hablar, pero prefiero callar. Sólo en el caso Alcàsser me he permitido quebrantar algunos derechos que me son vedados por mi función. De esta acción que ahora emprendo tan sólo me preocupa una cosa: que el documento que sigue -fruto de una conversación clave con una fuente que a estas horas se debate entre la vida y la muerte- cause alguna conmoción en alguno de los padres. Yo no sé cómo aliviar ese dolor. Conocer la verdad siempre duele porque remueve recuerdos y heridas que creíamos cicatrizadas. Pero en la verdad siempre hay esperanza. Que los padres y los hombres de bien de la Justicia retomen de nuevo el caso Alcàsser, para cerrarlo, ahora sí, con la verdad por delante. Si hay voluntad no hay ley o sentencia en firme que lo impida, porque las leyes las hacen los hombres y las sentencias siempre se pueden revisar.

En el documento que sigue he tachado intencionadamente algunos aspectos y situaciones para protegerme a mí mismo y a mis fuentes. También para evitar posibles fugas de información o desviaciones colaterales que eviten la subsiguiente investigación judicial, periodística o parlamentaria. No obstante existe la suficiente información para acometer con éxito dichas investigaciones. Si hay voluntad para desvelar la verdad todo es posible. Hasta siempre amigos: Fernando y Juan, Rosa, 2  Luisa y Fernando.

1 José Miguel Bort Ruiz. Juez de Alzira. Pidió el traslado en 1996. Se le nombró Magistrado del Juzgado de Primera Instancia número 13 de Palma de Mallorca y luego Presidente de la Sección Tercera de lo civil de la Audiencia Provincial. Fernando García le dijo: “No quiero excusas, quiero resultados.” Bort repuso: “Pues… ¿sabe qué le digo? Que aquí mando yo y hago lo que me sale de los cojones”. Fernando, sin alterarse lo más mínimo, le contestó: “Bien, pues voy a convocar una rueda de prensa y voy a decir que en este juzgado se hace lo que le sale a usted de los cojones”. Bort se puso lívido y rogó a Fernando que no hiciera eso, que se ocuparía de tomar medidas.
2 Vicente Hernández Blasco, marido de Rosa Folch Romaguera, ya había fallecido cuando se escribió esta carta, y por eso no se le menciona. Si la señora Folch leyó alguna vez esta carta, sus declaraciones en los medios parecen dejar claro que no le concedió la más mínima credibilidad.

Página Nº 1

X

Queridos amigos Fernando y Juan Ignacio. Soy X y éste mi X mensaje. Terminadas mis vacaciones reglamentarias entre X, me uno de nuevo a ustedes para comunicarles un decisivo encuentro con un viejo conocido mío, coronel de la Guardia Civil en la reserva, X enlace ocasional en algunas operaciones antiterroristas conjuntas entre X y la G.C., trabajó en X e inusualmente inteligente para lo que abunda en la G.C. X más extrovertido que yo, quizá poco dotado para teorizar, pero dispuesto a llamar las cosas por su nombre- personaje que por su X llamaré Bernardo, en recuerdo a esos canes especialmente dotados para el salvamento X. De Bernardo no diré mucho más pues por ahora he de intentar mantenerlo en el anonimato. Es como una piedra preciosa, de vital importancia para el esclarecimiento prácticamente total del caso Alcàsser. Y digo prácticamente porque salvo algunos flecos que ni Bernardo ni yo hemos podido dilucidar con todo lo que sabemos del caso X, lo principal del caso, el núcleo de mis desvelos, es decir la operación de encubrimiento y “despiste” -operación que según Bernardo se bautizó en la G.C. con el nombre X – con lo que sigue creo que completan un puzzle coherente con la información de otras fuentes independientes y a la vez corroboran una información no contrastada que desde hace tiempo tenía pero que ahora y viniendo de donde viene -la Guardia Civil- X de que en caso Alcàsser hubo y sigue habiendo dinero, mucho dinero de por medio para financiar el silencio o la mentira de algunos testigos clave -los Anglés-, del acusado formal -Miguel Ricart- y del sospechoso desaparecido -Antonio Anglés-.

Pero antes les pondré en situación porque el presente no será un mensaje como los anteriores. A finales de Julio, dispuesto a pasar mis vacaciones X, recibí una felicitación por mi ascenso y traslado a tareas de mayor responsabilidad. El remitente era Bernardo X del que hacía casi una eternidad que no sabía de su vida. Hablamos y quedamos en pasar X en la reserva y con cierta despreocupación por la obligada discreción que debe cumplir todo oficial de su rango y experiencia -quizá porque ve de cerca la soledad y la muerte- se le notaban muchas ganas de hablar. Y entre el alcohol y el humo del tabaco nos confesamos muchas cosas. Hablamos a tumba abierta de casi todo, sin dejar títere con cabeza; el 23-F X, ETA y el GAL, Galindo, el caso Argentia Trust, Conde, de la Rosa, Perote, Manglano, Calderón, los Serra, González, Pedro J., X… 1 y, por supuesto, del caso Alcàsser… piezas todas ellas aparentemente heterogéneas y sin conexión pero que vistas en conjunto muestran con meridiana claridad un tapiz de fondo, un común denominador: la mentira de Estado.

1
23-F. Intento de golpe de Estado, realizado el 23 de febrero de 1981.
ETA. Supuesta organización terrorista vasca, posiblemente creada por servicios secretos, igual que Al Qaeda.
GAL. Supuestos Grupos Antiterroristas de Liberación, también creados por servicios secretos.
Enrique Rodríguez Galindo. Comandante de la 513 Comandancia de la G. C. en Guipúzcoa. El 26.02.1992 fue ascendido a coronel y en marzo de 1995 a general de brigada. En el año 2000 fue condenado a 71 años de prisión por secuestro y asesinato y a la pérdida de empleo y grado por estar implicado en los GAL (secuestro, tortura y asesinato de Lasa y Zabala). La prensa también le acusó de estar ligado a redes de narcotráfico y trata de blancas.
Argentia Trust. Juicio por el cual Mario Conde fue condenado en marzo de 1997 a seis años de prisión por retirar de Banesto 3,6 MM de euros que ingresó en una cuenta en Suiza a nombre de dicha sociedad. Según Mario Conde, para pagar a Diego Magín Selva y Antonio Navalón Sánchez, consiguiendo exenciones fiscales para la Corporación Banesto. Según Mario Conde, Navalón recorría las grandes empresas vendiendo asesoramientos que en realidad lo que escondían eran comisiones a favor del partido en el poder. Los tribunales dictaminaron que el dinero se lo había quedado Conde.
Mario Antonio Conde Conde. Empresario y Banquero condenado por el caso Banesto.
Francisco Javier de la Rosa Martí. Empresario implicado en el escándalo KIO, al apropiarse de 500 MM de dólares de dicho grupo. En 1992 fue trasladado a Alcalá Meco, donde compartiría prisión con Mario Conde.
Juan Alberto Perote Pellón. Responsable de los comandos operativos del CESID de 1982 a 1991. En 1995 fue acusado de proporcionar información clasificada a Mario Conde. Condenado a 7 años de cárcel por la jurisdicción militar, recurrió al TEDH, que le dio la razón. Del caso Alcásser dijo: “Es un tema que estuvo más controlado por la policia y la guardia civil que por los servicios de inteligencia. Por lo que yo se, nunca se aclararon suficientemente las relaciones de Alcasser con el partido político que estaba en el poder y con las instituciones que he mencionado. Sospecho que se ocultaron algunos casos de corrupción.”
Emilio Alonso Manglano. Director del CESID/CNI de 1981 a 1995.
Javier Calderón Fernández. Teniente general. Secretario General del CESID/CNI. Director de 1996 a 2001.
Felipe González Márquez. Presidente del Gobierno 1982-1996.
Pedro José Ramírez Codina. Director del diario “El Mundo”, desde 1989.

Bernardo también X. En lo que sigue intentaré una transcripción lo más fiel posible de nuestras noches de conversación. Aunque pensé ir acompañado de mi habitual minigrabadora al final lo deseché por consideración X. Y, aunque tengo muy buena memoria, antes de acostarme anotaba lo esencial de la conservación. Quizá se pierda algo de frescura del directo, incluso que ponga en boca de Bernardo algunas ideas que son netamente mías, pero en lo que sigue está lo esencial. He pensado que la riqueza de matices que proporciona el diálogo permite penetrar mejor en la verdad del caso. Al final, no obstante, intentaré una breve conclusión para su posterior investigación judicial o periodística, si ustedes lo estiman oportuno. En lo posible he evitado incluir temas colaterales que salían en la conversación, excepto cuando éstos tenían una cierta relación -por analogía- con el caso Alcàsser o porque iluminaban algún aspecto de éste. Igualmente he intentado mantener la claridad de ideas y expresiones, a veces malsonantes, de Bernardo porque aportan lucidez y un cierto distanciamiento crítico.

En adelante, A será X o sea yo mismo, y B será Bernardo. El contexto de la conversación es inicialmente teórico, sobre el tratamiento de la “verdad oficial” -o sea, la administración de la mentira- en las sociedades avanzadas, pero poco a poco voy deslizando la conversación hacia el tema de fondo que me preocupaba:

– A….. y sobre el caso Alcàsser ¿cuál es la verdad?

Bernardo se queda pensativo durante unos segundos, mirándome fijamente a los ojos.

– B. ¿Por qué verdad me preguntas?, ¿la histórica?, ¿la oficial?, ¿la judicial?, ¿la de Fernando García?…

– A. Empecemos si te parece por lo que tú sabes, lo mezclaremos con lo que yo sé y haber si encontramos algo, ¿te parece?

– B. ¿No será éste otro encargo de tu Ra, gran Ra o como coño se llame?

– A. Je, je… no hombre, estamos teorizando simplemente… además el de ahora no se hace llamar Ra, X.

– B. X… desde luego que simplón es Calderón. Parece una matrícula de coche. Y, si Calderón X, ¿quién es X? 1

– A. Bueno, eso es secreto, pero como eres inteligente y aficionado a la criptografía te será fácil deducirlo.

– B. Pues nuestro X.

– A. No hombre no, piensa un poco más.

– B. ¿Serra? ¿el Ministrín? 2

– A. ¡¡Bingo!!

– B. ¿Y el resto de “Arriba”?

– A. Bueno, te lo diré: X es el Presidente.

1 Si el sucesor de “Ra” al frente del CESID/CNI es Calderón, es decir, el teniente general Javier Calderón Fernández (1996-2001), “Ra” no puede ser otro que el también teniente general valenciano Emilio Alonso Manglano (1981-1995), ya que el general de División Félix Miranda Robledo que sustituyó a Manglano sólo estuvo ocho meses al frente del CESID. Tanto Manglano como Calderón fueron condenados a tres años de cárcel por escuchas ilegales realizadas en la sede de Herri Batasuna en Vitoria.
2 Eduardo Serra Rexach. Secretario de Estado de Defensa 1984-1987. Ministro de Defensa 1996-2000. Llamado “Serra el chico”. Secretario con los unos y ministro con los otros. El sistema PPSOE. Tenemos otro Serra: Narcís Serra Serra. Vicepresidente del Gobierno 1991-1995. Ministro de Defensa 1982-1991. Con los unos.

– B. Calderón es gilipollas…. ¡¡de qué manera más tonta desvela su dependencia orgánica: X.

– A. Ya, ya… la verdad es que no le quedan muchas luces… pero, volviendo al caso Alcàsser…

– B. ¿De verdad quieres que hablemos de eso a estas horas de la noche?

– A. Hombre, Bernardo, si quieres lo comentamos en otro momento, pero puestos en harina y con todo lo que nos hemos desahogado antes con otros asuntos de Estado quizá más espeluznantes…

– B. Está bien. Te contaré lo que sé, que es todo lo que sé… a condición que tú luego desembuches también y me digas lo que sabes.

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– A. De acuerdo.

– B. Como sabes yo en aquella época trabajaba en X de la Guardia Civil. Lo de Alcàsser no lo viví de cerca aunque lo seguí con preocupación. Y, porque no decirlo, con interés, para ver si “cazábamos” a los culpables antes que la Policía Nacional. Ya sabes de nuestra “competencia cordial”. Además, conozco a Miranda y a Carrascosa 1 y sé de su profesionalidad. Pero también sé que son de la clase de gente que confunde lealtad con ciega obediencia. ¿Sabes?, lo que verdaderamente nos arruinó en la nefasta etapa de Roldán fue nuestra ciega obediencia al mando… tal vez si hubiéramos sido un poco más críticos otro gallo nos cantaría.

– A. Veo que te vas por los Cerros de Úbeda.

– B. No, hombre. Simplemente una idea me lleva a otra. Debe ser la vejez que me permite ver las cosas con mayor claridad. Sigamos… finales de 1992, tres niñas desaparecidas, los padres cada vez con menos esperanza, la opinión pública presionando y nadie sabe nada… y mucho menos nosotros.

– A. ¿De verdad no sabíais nada?

– B. Bueno, bueno, te hablo de lo que sé por conversaciones con los compañeros que estaban al tanto del asunto. Aunque todas las hipótesis estaban abiertas: secuestro por dinero, violación, huida del hogar, etc. no había nada, ninguna pista, cero patatero.

– A. ¿Entonces, la caseta y la fosa de la Romana, Antonio Anglés y Miguel Ricart?

– B. Te veo venir. Eso forma parte del final, no del principio.

– A. Espera… me estás confirmando lo que siempre he sospechado, que Antonio Anglés y Miguel Ricart son falsos culpables, meros cabezas de turco.

– B. ¡Bingo! eso es.

– A. ¿A qué precio?… ¿donde está Antonio Anglés?… ¿está muerto?

– B. Luego hablamos de eso… primeros de diciembre de 1992, antes del encuentro de Felipe González con los padres de las niñas hasta ese momento desaparecidas… “aparecen” los cuerpos. Sólo unos pocos lo saben: X, el propio Presidente, Serra, Corcuera, Vera y poco más… también Roldán, mi jefe y Manglano, tu gran Ra, 2 por supuesto.

– A. Tengo mis dudas que Roldán lo supiera… ¿por qué no lo utilizó para suavizar su condena?

1
Pedro Miranda Sánchez. Teniente Coronel jefe de la 311ª Comandancia de la Guardia Civil. Aconsejó a D. Fernando García que solicitara una segunda autopsia.
Antonio Carrascosa Carrascosa. Apodado “el fontanero”. Teniente Coronel jefe de la UCO en 1993. Responsable del “relevo” con un día de diferencia de los equipos de la UCO encargados del caso Alcásser. Según Fernando García, Carrascosa le reconoció que habían quemado la famosa alfombra azul en las dependencias del cuartel de Patraix, en Valencia. Carrascosa lo negó todo en el juicio, afirmando que Fernando García le había dicho el nombre del dueño de la alfombra, añadiendo que se dedicaba a coleccionar alfombras persas. Manuel López Almansa, abogado de Ricart, le pidió que revelara el nombre, pero Mariano Tomás, presidente de la sala, se opuso para “proteger los derechos de las personas”. Carrascosa fue nombrado General de Brigada el 2 de mayo de 2003. Se le concedió la Gran Cruz de San Hermenegildo el 13 de febrero de 2004. Posteriormente asumiría el mando de la 7ª Zona, pasando a la reserva el 30 de abril de 2007. Toda una carrera.
2
José Luis Corcuera Cuesta, electricista nombrado Ministro del Interior en 1988. Fue el que le dijo a Fernando García, padre de Miriam, que se fuera a casa a llorar a su hija, levantándole la mano. Corcuera viajaría a Valencia el domingo 31 de enero de 1993 (cuatro días después de la aparición de los cadáveres en La Romana) para asistir a la creación de la Policía de la Generalitat (¡qué casualidad!), desplazándose de paso a Alcàsser para entrevistarse con los padres de las niñas. Corcuera comió con el delegado del Gobierno en Valencia y con el jefe superior de Policía. El electricista surgido del pueblo, en cuanto le colocaron la chapa de Ministro, demostró ser tan altivo como cualquier miembro de la clase dominante, intentando acceder por las bravas a la Feria de Abril de Sevilla en mayo de 2011. «Mi escolta y yo vamos para adentro» … «Usted no sabe con quien está hablando» … «Yo sí le estoy amenazando y no me voy a identificar».
Rafael Vera Hernández-Huidobro. Director de la Seguridad del Estado (24/10/ 1986 – 28/011994). Fue el que prometió a Fernando García que el caso se retomaría a partir de cero, y mando al “superpolicía” Ricardo Sánchez. No investigó nada de nada, porque nada más llegar a Valencia, en ausencia de la U.C.O., aparecieron los cuerpos de las niñas en la fosa de La Romana. También fue el que llamó a Frontela para que analizara una serie de pelos hallados en un automóvil, que desaparecieron a los cinco minutos. Fue entonces cuando Frontela pronuncio su famosa frase “Se pierden pruebas, se pierden los papeles y se pierde la dignidad”. En julio de 1998 el Tribunal Supremo lo condenó a 10 años de prisión y 12 de inhabilitación absoluta por el secuestro de Segundo Marey; el 19 de octubre de 2004 a 7 años de prisión y 18 de inhabilitación por malversación de caudales públicos en el “caso de los fondos reservados”. No serían éstos sus únicos problemas legales.
Luis Roldán Ibáñez. Director General de la Guardia Civil (1986-1993). Se fugó de España en 1994, para entregarse en 1995 en el aeropuerto de Bangkok. Sometido a juicio, fue condenado a 28 años de cárcel por malversación, cohecho, fraude fiscal y estafa, pena que el Tribunal Supremo incrementó hasta 31 años. Roldán acumuló en un Banco Suizo una suma cercana a los 16 millones de euros. Roldán afirma que el agente secreto Francisco Paesa se quedó con todo el botín sin que el entonces ministro de Justicia e Interior Juan Alberto Belloch, hiciera nada para impedirlo y recuperarlo. Según el Dr. Josep Maria Haro, director de la Unidad de Investigación del Parque Sanitario San Juan de Dios de Barcelona, Roldán es un psicópata. ¿Cómo se puede nombrar a un ladrón psicópata Director General de la Guardia Civil?
Emilio Alonso Manglano. Confirmado que era “Ra”.

– B. ¡¡No me seas pardillo!! Eso ya estaba pactado, Roldán vive de puta madre ¡¡en una cárcel para mujeres!!, con una pasta asegurada por callar la boca de todo lo que sabe y no tirar de la manta más de lo que hizo, que fue bien poco.

– A. Si me hablas de la pasta del “difunto desparecido” Paco Paesa va dado… 1

– B. No hombre. Estos, los de ahora, como los de antes, le prometieron dinero a cambio de estar calladito. Y por lo que sé, está de acuerdo en mantener la boca cerrada. Lo de Paesa, Roldán ya lo daba por descontado que podría traicionarle. Además de los “papeles de Laos” habían otros papeles en los que Roldán explicitaba claramente sus reales condiciones de “rendición”. Los “papeles de Laos” fueron meros fuegos de artificio para despistar.

– A. Bien, disculpa que esta vez me haya ido yo por los Cerros de Úbeda.

– B. Je, je… eso es la vejez que a todos alcanza…como X.

– A. Estábamos que “aparecen” los cuerpos de las niñas de Alcàsser ¿Cómo?

– B. Por lo que sé “alguien” anónimo hizo llegar los datos de la localización al más alto nivel.

– A. Me has respondido cómo y quién, pero, ¿dónde?

– B. No lo sé, pero creo recordar que fue en un canal de riego o en un pozo porque tuvo que intervenir un equipo de buceo de la Guardia Civil.

– A. ¿De qué comandancia?

– B. Por lo que recuerdo de comentarios de compañeros la comunicación anónima fue directamente a Madrid, al Ministerio. Desde allí Corcuera y Vera decidieron llevar el asunto con sigilo hasta confirmar la información. Se instó a Roldán a dirigir la operación desde sus unidades de élite, sin pasar por la 311 comandancia ni por la UCO.

– A. ¿Quieres decirme que no se informó a Miranda ni a Carrascosa?

– B. A Miranda inicialmente no. Roldán no se fiaba de él, aunque después sí que se le mantuvo al corriente. A Carrascosa sí se le hizo saber para que no pusiera obstáculos.

– A. En otras palabras, que la Guardia Civil no sabe quién secuestró, violó, torturó y asesinó a las niñas de Alcàsser.

– B. La verdad es que no. ¿Acaso X saben más?

En ese momento pongo al corriente a Bernardo de X que usted ya conoce, y de sus diversas variantes que he ido conociendo de diferentes fuentes, incluyendo la última -para mí, bastante fiable, aunque no infalible- que les comuniqué en mi mensaje decimoséptimo.

B. Je, je… mucho ruido pero pocas nueces, X.

En ese momento me puse furioso con Bernardo. Reconozco su gran inteligencia y su pragmatismo, pero su descalificación me hizo perder los nervios.

1 Francisco Paesa Sánchez. Agente de los servicios secretos implicado en los casos Sokoa y Roldán. Presunto colaborador de los GAL.

– B. Hombre, disculpa… ya veo que Manglano os enseñó bien. Pero hemos quedado en hablar de lo que sabemos cada uno y lo que yo sé es esto: “alguien” comunicó la localización relativamente exacta de los cuerpos, los equipos de buceo tuvieron que trabajar por la noche para no llamar la atención, se encontraron los cuerpos y se ocultaron hasta que la Dirección o el Ministro decidiera que hacer con aquella situación tan embarazosa para la Guardia Civil. ¿Eso es incompatible con la hipótesis soldadesca que me dices? Quizá no… pero yo también tengo mis fuentes de información.

– A. Bueno, no tan rápido Bernardo. Me estás diciendo que te apuntas a X, la cual hace tiempo descarté.

– B. Querido amigo. Una cosa es que lo que sé, otra lo que creo que pasó.

– A. ¿Crees saber quién o quiénes son los asesinos?

– B. No tan fácil. No sé quién o quienes fueron pero si sé algunas cosas sobre diversiones de gente realmente rica. También sé que hay cortijos o fincas donde se realizan bacanales de drogas, sexo y perversión. Te podría decir nombres y lugares: X. También bajo el pretexto de la cacería o montería, algo reservado para hombres con mucho dinero y poder, en esas fincas se han realizado verdaderas orgías sexuales con chicas jóvenes…. y no siempre prostitutas. También sé que en la

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Guardia Civil hemos recibido en algunos pueblos denuncias de violación y maltrato de chicas y cuando nos hemos puesto a investigar “alguien” ha pagado a las víctimas y en ocasiones a los guardias para que se guardara silencio…

– A. Bernardo, un momento. ¿Cómo crees que efectuaron el secuestro de las niñas?

– B. Es difícil contestar a eso… pero desde luego no fue obra de aficionados.

– A. ¿Qué opinas de absurda hipótesis del coche pequeño?

– B. Je, je… te veo venir ¿recuerdas cuando X decía: “permitidme que fije en vuestras mentes la primera versión de los hechos y habré vencido”… y no es una frase mía, sino de algún experto en psicología de masas… lo del coche pequeño sirve para lo mismo: confundir, desviar la atención. Porque si admitimos de partida que fue un coche pequeño tendremos que admitir que las niñas subieron por propia iniciativa, porque no es creíble que a tres personas les obliguen a subir a un coche pequeño ¡¡alguna escaparía digo yo!!, luego conocían a alguien, etc., etc. No, no me lo creo.

– A. Ya, ya… el Tribunal de Valencia lo descartó en la sentencia. ¿Tienes alguna hipótesis alternativa?

– B. Pues sin ir muy lejos… ¿qué hacemos cuando vamos a detener a varias personas?… utilizamos un furgón sin cristales… de esos que pululan sospechosamente por ahí sin desvelar qué coño transportan. Vamos, si yo tuviera que hacerlo emplearía uno de esos, y en su interior como mínimo dos o tres tíos bragados más el conductor y para detener a las víctimas emplearía el mínimo de violencia para no llamar la atención: con un simple aerosol inmovilizador y en menos de cinco segundos estarían dentro. Visto y no visto.

– A. ¡¡Veo que sigues en forma!!

– B…. Agradezco tu elogio…pero es solamente experiencia… bueno, sigamos… sé que entre la gente muy rica, entre industriales, banqueros, terratenientes, políticos, etc. hay lo que llaman “ceremonias de iniciación”, algo así como tenerse mutuamente cogidos de los huevos unos a otros en algo muy feo -violación, torturas, asesinato- en los que han participado todos y donde, además hay pruebas gráficas para corroborarlo. Así nadie puede escapar: si cae uno, caen todos, si uno sólo traiciona al grupo, caerá también él. Y estando así, atrapados en una especie de red invisible los negocios que realizan los coparticipantes en esas perversiones son más lucrativos: se favorecen unos a otros y ni aún queriendo es posible la traición en sus negocios: la lealtad al grupo está asegurada de por vida. Y si alguien quiere entrar en el grupo para enriquecerse o alcanzar poder antes debe aceptar este juego perverso. Es una técnica mafiosa de demostrada eficacia. Al que quiera “salirse” sólo le queda una opción: el suicidio… o que le suiciden.

– A. Luego, indirectamente me estás diciendo que sabes quienes son los asesinos.

– B. Digamos que no tengo que calentarme mucho la cabeza para saber quienes pudieron ser… aunque desgraciadamente no tengo pruebas. La única posibilidad es que “alguien” que participó en la múltiple violación, tortura y asesinato pudiera contarnos la verdad. Pero como ya te he dicho, al delatar a los demás se delataría él también. ¿Te imaginas a un padre de familia, católico devoto y de elevada reputación tirando toda su vida por la ventana haciendo una confesión parecida ante el Juez o de manera anónima? Imposible, antes se suicidaría… o le suicidarían… aunque pensándolo bien… quizá ante un sacerdote alguno lo haya hecho para tranquilizar su conciencia… así la carga de conciencia pasa al sacerdote que, obligado por el secreto de confesión, estará obligado a silenciar lo que sabe.

– A. ¿Qué opinas de la hipótesis de la película “snuff”?

– B. Algo he escuchado y leído… pero ya soy un poco mayor para creer en esas cosas. Esto es como los ovnis o las apariciones de la virgen: mucha gente habla de ello pero no tenemos pruebas irrefutables. Perdona pero soy muy escéptico. No obstante no descarto que existieran pruebas gráficas de la “ceremonia de iniciación” que te he comentado: la coerción es más creíble. Pero serían testimonios gráficos para uso interno del propio grupo, para persuadir a los más escrupulosos y evitar fisuras. Y desde luego no para comercializar en circuitos clandestinos para pedófilos. Eso es lo que creo.

– A. bien, luego admites X.

– B. Sí, pero con una condición: una sospecha no es una prueba.

– A. ¿Desde la G.C. se investigó a esas personas?

– B. Sí, pero no encontramos nada… son extremadamente listos, por algo están donde están. Su sistema de ocultación y encubrimiento funciona a la perfección. Y nuestras técnicas de investigación son impotentes ante esa clase de gente. Hay que tener la valentía de reconocerlo: estamos preparados para detener al vulgar delincuente, incluso al delincuente de “cuello blanco” que hace una pequeña estafa, pero no estamos preparados para luchar contra delincuentes con ese nivel de poder y perversión… y desgraciadamente, con su poder económico pueden comprar a cualquier guardia.

– A. ¿Estás haciendo una declaración de impotencia o estás reconociendo que desde “Arriba” se os paró los pies?

– B. ¡¡También estás en forma!!… Hubo un poco de todo… impotencia por nuestra parte -ya peino las suficientes canas para saber dónde están nuestros límites- y también, porque no decirlo, instrucciones de la Dirección para no meter las narices en algunos sitios.

– A. Bernardo, sinceramente, ¿crees que esa gente todavía sigue realizando esas “ceremonias”?

– B. … ya sabes que no estoy en activo y ya no tengo la información que tenía antes… pero sin duda que esas “ceremonias” deben crear adicción… ahora bien, el caso Alcàsser les debió suponer cierto freno… al menos para evitar en lo sucesivo secuestrar a más de una chica de “una tacada”.

– A. Bien, Bernardo, ya es bastante tarde, si quieres continuamos o dejamos para mañana nuestra charla.

– B. De acuerdo. Mañana más.

Al día siguiente retomamos la conversación sobre el caso Alcàsser en el punto donde lo dejamos. Antes de empezar, Bernardo me insta a desembuchar X se sabía algo o se hizo algo al respecto de la desaparición de las niñas. Le digo básicamente los que le he contado a usted durante estos dos largos años… evidentemente sin mencionar que le mantengo informado de mis averiguaciones. Curiosamente llegamos a la conclusión de que nuestra situación es parecida: X que estuvieron fuertemente involucradas en el caso Alcàsser, X. Sin embargo es tanta la información acumulada en este tiempo que uniendo lo que él sabe y lo que yo sé estoy en disposición de tener un cuadro más completo. Sigamos.

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– A. Bernardo, resumiendo lo hablado hasta ayer: se recibe un anónimo en el Ministerio dónde se indica la localización de los cuerpos sin vida de las niñas de Alcàsser; desde Madrid parte en secreto un equipo de buceo ¿a dónde?, no lo sabemos; se encuentran los cuerpos; se guardan en bolsas, se ocultan, ¿dónde?, tampoco lo sabemos… por cierto eso daría otro cariz a la hipótesis de Frontela del doble enterramiento… aunque es más correcto hablar de “localizaciones”, hasta tres distintas: la primera en un medio acuoso, la segunda en bolsas, suponemos que en superficie y la última semienterradas, donde se encontraron… En fin, supongo que a partir de encontrar la “mercancía” la pregunta que flota en el ambiente es obvia: ¿qué hacer con los cuerpos?

– B. ¡¡Bingo!! A partir de encontrar la “mercancía” como tú dices es cuando se crea un gabinete interministerial que codirigen Corcuera y Serra pero que en la práctica dirige Vera con Roldán y tu ex-Ra Manglano de jefes operativos. La instrucción del Presidente en total sintonía con el Innombrable es diáfana: el caso Alcàsser es una prioridad de Seguridad Nacional. Ni podemos ocultar indefinidamente los cuerpos -algo peligroso que acabaría sabiéndose y volviéndose contra el Estado-, ni podemos detener a los asesinos -que no sabemos quiénes son-, ni podemos obviar la inmensa presión mediática de la opinión publicada y la presión moral de los padres para que hagamos algo y ofrezcamos resultados -si no “movemos ficha” se nos va la legislatura al garete-. Estamos ante un dilema o trilema que sólo puede resolverse desde una perspectiva de Estado. La situación era muy parecida al mal llamado caso X. En fin, ¡¡qué te voy a decir que no sepas!! … era una cuestión de Estado.

– A. Resultado: busquemos a unos robaperas que hagan de cabezas de turco.

– B. Sí, pero unos cabeza de turco que reúnan algunas condiciones. Que sean vecinos de Valencia o su provincia, que tengan antecedentes delictivos, que estén desarraigados, que hayan colaborado en alguna ocasión… y lo más importante: que estén dispuestos a cobrar dinero por aceptar el papel de falso culpable de por vida.

– A. Perdona, ¿has dicho “colaborado” en alguna ocasión…?

– A. Y la maravillosa idea se le ocurrió a Rafael Vera…

– B. Si, “colaboradores” o “confidentes”. Antonio lo era. Y tanto Antonio como Ricart eran conocidos habituales de la G.C…. ya sabes cómo funciona esto: hoy por ti, mañana por mí. ¿Por qué crees que Antonio estuvo tanto tiempo en busca y captura y los guardias ni siquiera se molestaron en visitar su vivienda habitual, harto conocida por otra parte?

– B. Exacto. La experiencia y la práctica de pagar a los acusados del GAL -Amedo y Domínguez- 1 por asumir calladamente toda la culpabilidad les hacía sentirse omnipotentes e impunes: al fin y al cabo todo el mundo tiene un precio… el dinero es el medio más seguro para comprar voluntades.

– A. Aunque luego vino Belloch, 2 dejó de pagar y Amedo y Domínguez cantaron la Traviata…

– B. Sí, pero Belloch no decidió por libre… contó con la bendición del Presidente.

– A. ¿Una huida hacia adelante?

– B. Exacto. Quizá González también estaba harto de estar cogido de los huevos por gente indeseable. Prefirió una “voladura controlada” una estrategia de “tierra quemada” antes de que le tendieran una trampa más maquiavélica… a veces, je, je… comenzar un fuego te da el control del incendio.

– A. A propósito de Belloch ¿Qué crees que quiso decir cuando respecto al caso Alcàsser dijo aquello de que “se podría haber hecho mejor”?

– B. Pues supongo que lo percibió como un “marrón” de la época de Vera y Corcuera… “marrón” con el que tendría que apechugar… una manera de echarles en cara el “diseño” de la Operación… y demostrar una queja porque aquellos compromisos de Vera le ataban de pies y manos.

– A. Por cierto, ¿cómo se llamó esa Operación? 3

– B. ¿Estás de guasa?… ¿quieres que me corten los huevos?

En este momento yo le confieso a Bernardo el nombre de la Operación X que, hoy por hoy voy a mantener oculta a usted por razones de seguridad mía y de mi fuente.

1
José Amedo Fouce. Subcomisario jefe del Grupo de Información de la Brigada Regional del Cuerpo General de Policía. Miembro de los GAL. Condenado a 108 años y 8 meses de prisión por seis delitos de asesinato frustrado.
Michel Domínguez Martínez. Subordinado de Amedo. Condenado a la misma pena.
2
Juan Alberto Belloch Julbe. Ministro de Justicia 1993-1996. Ministro del Interior 1994-1996. Es decir, fue “superministro” de Justicia e Interior de 1994 a 1996, con lo que la ley y el orden quedaban en una sola mano. Eso se llama separación de poderes y garantías para los ciudadanos. Sólo le faltó ser a la vez presidente del Congreso de los Diputados. Como alcalde de Zaragoza, consiguió crear la deuda municipal más elevada de su historia: 870,7 millones de euros, la cuarta más elevada de un municipio en España. En septiembre de 2015, una auditoría encargada por el nuevo gobierno municipal reveló una deuda oculta de 110 millones de euros adicionales. El 16 de junio del año siguiente, el Banco de España publicó que Zaragoza era la segunda ciudad española más endeudada con 1.093 millones de euros.
3 Se ha dicho que el nombre de la Operación era “Niebla”, pero no cuadra con el espacio tachado de la carta.

– B. Si es así, como donde las dan las toman, te diré que aquella Operación se bautizó en la Guardia Civil con el nombre X.

– A. X… un nombre apropiado… así que todo se resolvió pagando, como siempre… ¿con fondos reservados, supongo?

– B. ¿De dónde si no?

– A. Por cierto… aunque creo conocer todos los detalles… ¿cuál fue el papel de los colmeneros?

– B….¡¡si lo sabes para que preguntas!!… obviamente los cuerpos tenían que aparecer en un lugar relacionado con los falsos culpables para lo cual Antonio suministró la información de los lugares que “controlaba”: la Romana, Alborache y otros… se decidió La Romana porque al ser el más aislado era al más creíble. Pero no sólo participaron activamente Antonio y Ricart en la preparación de aquel circo, también Neusa proporcionando ropas y objetos personales y por supuesto el famoso “papelito” de Enrique Anglés…

– A. Eso ya lo daba por supuesto que el “papelito” no se encontró allí de casualidad… pero yo te preguntaba por los colmeneros y especialmente por la “coincidencia” de que los cuerpos se descubren el mismo día que Fernando García no está en España y que el equipo de la UCO se va a Madrid mientras otro viene de camino para sustituirlo… ¡¡demasiada casualidad!!… ¿no te parece?

– B. ¿Y qué esperabas… que íbamos a permitir que los cuerpos aparecieran delante de los padres, la UCO y de la televisión y que se descubriera todo el pastel?… claro está que los colmeneros no subieron allí ese día de casualidad, ni que se iba a producir el relevo de la UCO por casualidad, ni que Fernando García estuviera en Londres por casualidad. Todos esos movimientos se produjeron sincronizadamente. Pero no me tires más de la lengua si sabes de qué estoy hablando.

– A. Sólo una cosa más… ¿se pagó también a los colmeneros?

– B. ¡¡Claro, joder!!… aunque inicialmente reacios, estuvieron encantados de colaborar en ser los “descubridores” de los cuerpos cuando se les “vendió” la idea de que iban a hacer un gran servicio al Estado por lo que serían recompensados… además, Corcuera les llamó en persona… aunque lo que ya no les gustó mucho fue acudir al Tribunal, cosa que se había acordado con ellos que no sucedería… en concreto creo que fue Aquino el que salió pálido de la Audiencia después de su declaración…

– A. Supongo que por su mala conciencia… sí, pero es que no fue Beltrán quien lo pidió ni la acusación popular, sino Fernando García.

– B. Vaya, eso no lo sabía…

Página Nº 5

– A. También “llamó” Corcuera a los forenses valencianos…?

– B. …¡menudo cabrón estás hecho!!… ¿eres pardillo o te lo haces?… ¡¡pues claro, joder!!… ¡¡son funcionarios!!

– A. Bernardo disculpa pero es que estoy atando cabos… ¿también llamó Corcuera a Beltrán y a Villafranca? 1

– B. Pues mira, eso no lo sé… pero simplemente tienes ver el organigrama. A Beltrán le llamaría el Fiscal General del Estado… o el propio X… y a Villafranca pues no lo sé… a lo mejor el propio Beltrán, para asegurarse una mayor coordinación y evitar posibles fisuras.

– A. Y hablando de llamadas… ¿qué crédito das a la supuesta llamada de Antonio durante el registro en casa de los Anglés?

– B. ¿Quién identificó que tal llamada era de Antonio?

– A….Muy agudo… en realidad no existió nunca una identificación -entendida objetivamente-… lo único que existió fue una autoidentificación: “Kelly, soy Rubén…”

– B….Claro, pero de la misma manera que el mapa no es el territorio, una autoidentificación no es una identificación válida… es necesario el contraste objetivo… y para eso están los testigos y los peritos… ¡¡joder!!… ¡¡podría ser cualquiera!!… de cualquier forma no tiene importancia si la llamada se efectuó o no durante el registro o si era Antonio el que llamaba… eso podría interesar a la defensa de Ricart… pero dado que tanto Antonio como Ricart estaban en el ajo…¡¡tanto monta, monta tanto!!

– A. ¡¡Bingo!!… ¡¡qué bien te expresas!!… por cierto y como G.C…. ¿qué opinas de ese registro?

– B. Creo que estás mejor informado que yo… pero por lo que sé fue un registro “increíble”… por extraño, porque de una tacada se recibiera la llamada y se detuviera a Ricart… demasiada casualidad para no sospechar que no estuviera “coreografiado” de antemano…

– A. Yo ha eso lo llamo “puesta en escena”… ¿y la supuesta fuga de Antonio por los tejados?

1
Enrique Beltrán Ballester. Fiscal Jefe de Valencia y del caso Alcásser. Era tan eficiente que le tuvieron que aceptar las acusaciones después de tres devoluciones por parte de la Audiencia porque se le acababan los plazos. Demandó a Fernando García y a Juan Ignacio Blanco por injurias y calumnias. Fernando había dicho: “… Lo que el Fiscal debería hacer es trabajar o mandar trabajar a otros Fiscales que tampoco lo hacen… Este juicio es un circo, me da vergüenza, esto es el cachondeo de siempre… no sé este Fiscal porqué está —ya que debería ser el de turno— y lo que hace es poner las cosas embutidas con calzador… debe hacer todo lo necesario para buscar la verdad y ha hecho lo contrario…” Según María Jesús Mediano, “… La familia ni le hablaba ni los… los amigos cuando lo veían venir pues dice, van por otra acera. Dice: ‘Usted me ha hecho a mí la vida imposible y yo a usted se la voy a hacer también…'”
Luis Miguel Romero Villafranca. Decano del Colegio de Abogados de Valencia. Durante un tiempo fue abogado de Fernando García en el caso Alcàsser. Según Fernando, “… Luis Frontela me comentó que había 27 (pelos) en las ropas, que también fueron lavadas. La mayoría de ellos eran púbicos. Pero es que a la autopsia realizada por Frontela asistieron los seis forenses que habían hecho los informes anteriores, para vigilarle. Un documento escrito por Frontela, que tengo yo, muestra que uno de ellos le dijo: ‘Profesor Frontela, está haciendo una autopsia muy minuciosa, y eso no es lo acordado.’ Mi primer abogado, Luis Miguel Romero Villafranca, escondió el documento. Por eso lo eché…” Ver:
https://lawebdelassombras.blogspot.com.es/2016/04/alcasser-la-entrevista-fernando-garcia.html
http://lawebdelassombras.blogspot.com.es/2016/04/alcasser-puenteando-fernando-garcia.html

– B. ¡¡Bobadas!! Si un registro está bien hecho no se escapa nadie. Como te dije antes, tanto Antonio como Ricart estaban colaborando en aquel circo desde el principio, así que lo lógico -no conozco los detalles- es que mucho antes se hubiera “entregado” a los que le llevarían hasta un escondite temporal…

– A. Bueno, ejem… así fue, fueron de los nuestros quienes se encargaron de eso.

– B. ¡¡Joder!!… como siempre la mierda es para nosotros…

– A. Ya, ya…pero reconoce que el asunto era demasiado feo para dejarlo todo en manos de la G.C….

– B. No, si ya sé de qué va esto… pero reconoce que entre nosotros y vosotros estuvimos jugando al gato y al ratón durante la “rocambolesca huida” de Antonio.

– A. Bien, Bernardo, pero ya sabes que donde manda patrón no manda… por cierto y cambiando de personaje, ¿qué pintaba Rodríguez Menéndez 1 en todo esto?

– B. Je, je… ahora os lo queréis cargar… aunque… ¡¡menuda chapuza de atentado!!

– A. Bueno, sí, eso parece… se lo estaba buscando desde hace tiempo.

– B. Pues otro más que pasó por la ventanilla a cobrar… su “entrevista” con el supuesto Antonio Anglés y la posterior “confirmación” de Neusa -pactada, desde luego- no eran más que otra “maniobra de de diversión”.

– A. Te voy a confesar algo: por lo que sé, Manglano nunca estuvo de acuerdo en pagar. Prefería la desaparición por ejecución pura y simple. Manglano reconocía que a la larga eso trae solamente complicaciones: el dinero deja un reguero, una pista. Sólo los muertos no hablan. Y de hecho, hasta muy recientemente mis informaciones iban en ese sentido. Sabía que Kelly había cobrado por ocultar algunos detalles y por mentir ante el Tribunal. Incluso Ricart. Pero hasta hace bien poco no imaginaba que Antonio iba a aceptar “desaparecer” para siempre y con el “estigma” de ser el asesino de las niñas a cambio de una buena paga.

– B. Al principio se barajó esa posibilidad: eliminar a Antonio. Pero luego se vio que a la larga podría ser muy peligroso: la familia podían cantar de plano. Había que garantizar su supervivencia… al menos durante unos años. Pero no sólo cobra Antonio. El acuerdo alcanzaba también a su madre. Neusa.

– A. ¿Lo dices por la nueva casa que se compró en Catarroja?

– B. No sabía que se había comprado una casa… pero no es extraño. Aunque Neusa no tiene muchas luces, no es tonta y una madre siempre es una madre… y no iba a consentir la desaparición y el “estigma” de por vida de tener un hijo asesino. Eso tiene un precio.

– A. ¿Cuánto crees que se le ha pagado a Neusa por aceptar de por vida la ausencia y el “estigma” de Antonio?

1
José Emilio Rodríguez Menéndez. Licenciado en derecho en Chile, se le convalidó la carrera en España. Procesado por intrusismo, estafa, falsedad y alzamiento de bienes. Protagonista del escándalo del vídeo de Pedro J. Ramírez y Exuperancia Rapú. Condenado a seis años de cárcel y luego a diez. Autor de la falsa entrevista a Antonio Anglés en el diario “Ya”. Protagonista de la prensa del corazón, ha sufrido dos atentados porque va dejando amigos por donde pasa.

– B. No sé la cantidad, pero supongo que sería la “standard” para casos especiales: entre trescientas mil y medio millón al mes.

– A. ¿Crees que sigue cobrando X1

– B. ¡¡Joder, claro!! Recuerda que fue un caso de Seguridad Nacional que al no llegar a desmadrarse como el caso GAL -aunque a punto estuvo- ni convertirse en arma electoral, los sucesivos gobiernos están obligados a cumplir con los compromisos adquiridos por gobiernos anteriores… mal que les pese… además X2 se encarga de recordarlo cuando les flaquea la memoria.

– A. ¿Cuánto crees que están cobrando ahora los Anglés por mantenerse calladitos?

– B. Mis últimos datos que tengo por compañeros es que desde se inició el Juicio de la Audiencia de Valencia la paga se dobló. Hoy en día la paga rondará el kilo al mes… pizca arriba, pizca abajo.

– A. ¿Dónde crees que cobran, en España o en el Extranjero?

– B. Neusa cobra en España… fue una imposición de Kelly que es la que gestiona el patrimonio de su madre… y eso crea otro problema: X3. Por lo que sé, desde Madrid, X4 ha dado instrucciones precisas a la X5 de Valencia para evitar cualquier X6 a Neusa o a Kelly. Ciertamente tu ex-jefe Manglano tenía razón… pero claro es que no puedes volatilizar a toda una familia… quizá no se eligió bien a los falsos culpables… lo ideal… je, je… hubieran sido delincuentes huérfanos, solteros y sin pareja…

– A. Espera Bernardo, ¿me estás diciendo que también está involucrada X7 encubriendo un delito X8?

– B. ¿Y cómo si no?… si se pactó con ella que aceptaríamos pagar en España-quizá porque no se fiaba que le pagásemos en Suiza- ¿cómo vamos a ocultar el pago si no involucramos a X9 para que haga la “vista gorda” con los Anglés?

– A. Si entiendo… pero eso es jugar con fuego… si eso se conociera públicamente el escándalo iba a ser gordo…

– B. Tienes razón… es un riesgo muy elevado… desde luego en Suiza el riesgo sería mucho menor… pero así son las cosas del poder.

– A. Ya, ya me hago cargo… ¿y Ricart?, ¿dónde y cuanto cobra?

X1: ¿Neusa?
X2: ¿?
X3: ¿Hacienda?
X4: ¿Ministerio de Hacienda?
X5: ¿Delegación de Hacienda?
X6: ¿Inspección?
X7: ¿Hacienda?
X8: ¿Fiscal?
X9: ¿Hacienda?

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– B. Ricart cobra una menor parte en España para mantener a su hijita y a su ex-mujer y otra mayor en Suiza. Por lo que sé, además de unas pagas mensuales similares a Neusa, tiene asegurados unos X de pesetas adicionales en Suiza a su nombre de un testaferro. Y, a cambio, no debe armar mucha bulla mientras esté en prisión y mucho menos atreverse a solicitar indemnización al Estado en el supuesto remoto de que algún juez incontrolado lo declarase inocente. Dentro de unos años, cuando salga de prisión, posiblemente se dé una vuelta al mundo a la salud de nuestros impuestos…je, je… o como Kelly, que quizá dentro de poco se compre un velero… creo que acaba de realizar un curso de patrón de barco.

– A. … O sea que de torturas de la G.C. nada de nada…

– B. ¡¡Chorradas!!… sensacionalismo barato para desviar la atención de loa que es Miguel Ricart: un culpable a “golpes” si, pero a “golpes” de talonario… je, je.

– A…. Y si mis cálculos no me fallan al final el importe total de los pagos rondará los X de pesetas.

– B. Por ahí va… unos X a Ricart -en el caso que esté unos diez años en prisión-, algo más a Antonio y quizá algo menos al resto de los Anglés… y cantidades menores para el resto… si, unos X… y a pagar en varios años… aún creo que ha salido barata la operación… pues, encima, no tuvo ningún coste político ni institucional. Una operación redonda.

– A. Por ahora, Bernardo… o sea, ¿aproximadamente la misma cantidad global que deberían cobrar los padres de las niñas?

– B. Así es… una paradoja extraña: cobran los “culpables oficiales”, pero no los padres de las víctimas. Este es un país de locos.

– A. ¿Y qué es de Antonio?, ¿dónde está?

– B. Antonio cobra una cantidad similar a la de Ricart, con el añadido de que vive con otra identidad y todos los gastos pagados… ¿dónde? No lo sé exactamente, pero apostaría que vive en X, custodiado por X posiblemente en alguna X en algún programa similar al de X. Recuerda que entre X… hay muchos favores para intercambiarse… recuerda X en asuntos de Estados somos X.

– A. Ya, no me sorprende…¡¡si te contara!!.. ¿Y la afirmación de Ricart en el Juicio diciendo que Antonio estaba muerto?

– B. … y Mauricio corroboró… ¡¡eso estaba en el “guión”!! Además era una manera inteligente de cerrar el paso a tanta especulación entre la opinión pública: ¡¡si lo dice Ricart verdad será!!

– A. ¿Y las sucesivas contradicciones de Ricart: ahora me autoinculpo, ahora me autoexculpo?

– B. ¡¡Tácticas de negociación!! Mira… Ricart ha demostrado ser un gran negociador… en la cárcel se tiene mucho tiempo para pensar… durante el juicio algunos temieron que al final, cuando tenía derecho a la última declaración, desbaratara toda la operación… ante esa posibilidad se negoció con él una mejora sustancial de la paga… como así fue.

– A. ¿También estaba en el “guión” la imagen de Antonio que dieron sus hermanos?

– B…. Por supuesto. En la “paga” estaba incluido dar credibilidad a la “maldad intrínseca” de Antonio.

– A. ¿Cómo se garantiza a Neusa que su hijo Antonio sigue vivo?

– B. No conozco los detalles, pero creo que es Kelly la que sirve de enlace. Sería interesante saber dónde ha viajado y con quién ha hablado por teléfono en conferencias a larga distancia en los últimos años.

– A. Bernardo, ¿qué crees que pasaría si Antonio decidiera volver a España?

– B. Esa especulación no me pasa por la cabeza. Pero, además de ser materialmente imposible, lo único que tiene garantizado Antonio es una bala en la cabeza como se le ocurra venir a España… además, con el “estigma” de ser un cruel asesino… ¿dónde podría esconderse?… su vida, en la cárcel o fuera de ella sería un calvario… antes preferiría suicidarse.

– A. ¿Y al contrario, que los de “Arriba” lo traigan cuando se cansen de esta comedia?

– B. Eso es más factible. Aunque más fácil muerto que vivo… ¿sabes?… cuando se captura una pieza de “caza mayor” jamás se muestra viva… sino muerta y a los pies del cazador.

– A. ¿Qué opinas del papel de los medios de comunicación en el caso Alcàsser?… en síntesis.

– B. ¿En síntesis?… ¡¡joder!!… pues que están con el poder… hay mucho en juego… la verdad pondría patas arriba el Estado… esto es aún más peligroso que el caso GAL, porque X.

– A. A tu juicio, ¿dónde está el flanco más débil de la Operación X?

– B. Sin duda, en lo que decía tu Ra: la pista del dinero… especialmente el dinero que se paga en España -más difícil de ocultar-.

– A. Si te parece hablemos de la “otra” operación: el contraataque a Fernando García y a Juan Ignacio Blanco. ¿Qué sabes?

– B. Je, je… eres un borde… de esas movidas ya os ocupáis X. En la G.C. no jugamos a esas mariconadas de ensuciar la reputación de la gente como hicisteis con Pedro J.

– A. Bueno… ejem… es verdad… pero dime, ¿la Dirección actual emprenderá alguna acción legal?

– B. No creo. En realidad están asustados y prefieren que el tiempo borre el recuerdo… pero es un cierre en falso. Tarde o temprano se sabrá los de los pagos a Ricart y a los Anglés… eso acabará jodiendo a la G.C…. ya nos tocó asumir el “marrón” de no haber detenido a Antonio. Eso, lo sé de buena tinta, dolió mucho internamente porque no era verdad. Pero se asumió con obediencia, lealtad y resignación porque era nuestro deber: todo por la Patria, incluso por encima de nuestro honor. No todos los guardias pensamos lo mismo, pero esa fue la decisión final en la que por supuesto X la idea de que era un sacrificio noble a cambio de la buena imagen del Estado.

– A. Bernardo, imagínate que un partido político pidiera explicaciones X sobre las investigaciones llevadas a cabo hasta ahora por X para averiguar el paradero de Antonio Anglés. ¿Qué pasaría?

– B. Ya sabes que no me gusta especular. Pero puestos a imaginar te diría que tal cosa probablemente no suceda nunca. Hay temas que se sabe de antemano que es de “mala educación” preguntar al gobierno… ¿me explico?

– A. Vamos, que algunos o todos están más o menos enterados del “juego sucio” del caso Alcàsser.

– B. Algunos más que otros. Es natural… además con decir que es un asunto que está en manos de la Justicia… si está sub-judice no se hacen comentarios… y si está sentenciado… tampoco… luego, no hay margen -ni voluntad política- para preguntar por cosas así… ¿está claro?
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– A. ¿Conoces el asunto del Sumario B sobre Antonio Anglés que se está tramitando en Alzira?

– B. Algo sé.

– A. ¿Cuál crees que es la estrategia de los de “Arriba” respecto a este Sumario?

– B…. ¡¡me haces cada pregunta!!… la estrategia más lógica es dejar pasar el tiempo… y pasados los años reglamentarios para casos de desaparición dar por muerto legalmente a Antonio y archivar el caso. Es una estrategia de manual.

– A. ¿También entra en la estrategia evitar que se difunda el libro de Juan Ignacio?

– B. ¡¡Joder, claro!! Estos cogen el manual de contrainteligencia y los aplican a rajatabla.

– A. ¿Aunque para ello tengan que X1?

– B. ¿Desde cuándo los de “Arriba” se han parado en barras o en sentimentalismos?…

– A. ¿Crees que X2 para que mantenga otro “frente” contra Fernando García?

– B. No lo sé… pero imagino que algo habrá… X3 … pero no creo que Rosa Folch sepa de la misa la mitad… X4 … aunque eso no puede durar… algún día Rosa puede ver la verdad y entonces ser mucho más peligrosa que Fernando… ¡¡yo no me podría enfrente de una loba herida!!

– A. ¿Qué podría impedir que los de “Arriba” se saliesen con la suya como siempre?

– B. Je, je… ¿estás de guasa?

– A. No, Bernardo, te hablo en serio. Este es un caso que me preocupa hondamente.

– B. ¡¡No irás a presentarte al Tribunal!!… ¡¡Ni se te ocurra!!… Te condenarían por revelación de secretos, te degradarían sin honor e incluso te podrían meter un tiro en la cabeza… recuerda que X5. Además invalidarían tu testimonio por testificar sin su aprobación. Recuerda que todo el que hace un pulso al Estado… lo pierde…. recuerda X6.

– A. Gracias por el consejo… pero, sinceramente… ¿no te da mala conciencia ver como toda la potente maquinaria del Estado y de los medios de comunicación afines- que son casi todos- están orientados a machacar a Fernando García y Juan Ignacio Blanco por el único motivo de que quieren conocer la verdad… es decir, la verdad histórica?

– B. Veo que volvemos a la discusión inicial… te diré algo. En espíritu estoy contigo… pero soy demasiado viejo para hacer Quijotadas… sólo te añadiré que ojalá tengan suerte y salgan airosos… y con vida.

X1 a X4: Queda suficientemente explicado por el nombre que se cita en el texto.
X5: ¿?
X6: ¿Mario Conde?

– A. Gracias por recordarme que todavía eres una persona sensible a las causas nobles… pero mírame a los ojos y pregúntate: ¿no crees que el hombre pierde su dignidad y su honor desde el mismo momento en que traiciona su impulso natural de luchar por la verdad y la justicia?… Bernardo ¿recuerdas aquél pasaje de la Biblia que dice: “lucha a muerte por la verdad y Dios peleará por ti”? (*)

En ese momento Bernardo, coronel de la G.C. en la reserva y hombre de honor fajado en X1 lloró.

Aquí termina nuestra conversación sobre el caso Alcàsser que luego derivó en otros derroteros más personales X2 que no ha lugar comentar. Y ahora empieza mis particulares reflexiones o conclusiones sobre las consecuencias de éstas revelaciones de Bernardo que aunque inicialmente divergentes con la información de que disponía -nuestra discrepancia está ante la posibilidad de que Antonio Anglés siga vivo y en la identidad de los asesinos- en el resto coincidimos en lo esencial y poco a poco las piezas han ido encajando hasta completar un puzzle coherente en la que medida en que nos permite “tirar de la manta” de una prueba material que llega hasta nuestros días: la pista del dinero. Por eso decía al principio que el esclarecimiento del caso Alcàsser empieza a completarse cuando incorporamos “el color del dinero”: dinero para comprar desapariciones pactadas -Antonio Anglés-, dinero para comprar autoinculpaciones y acusaciones -Miguel Ricart-, dinero para comprar testimonios -Neusa, Kelly-, dinero para comprar descubrimientos casuales -Colmeneros-, etc., etc… y quisiera equivocarme -Bernardo no lo confirma- tal vez dinero para X3.

Y ya no importa el lugar del destino del dinero: sea en España -más fácil- o en Suiza, si se utilizan los instrumentos jurídicos adecuados es posible llegar a conocer el beneficiario del dinero… aunque existan otros en los que será imposible X4 como en su día hicieron con el juez Bueren 1 … X5 y desde ahí presionar a los beneficiarios -Neusa, Kelly, Ricart…- para conocer toda la verdad que están ocultando… hasta llegar al paradero del supuestamente “muerto” Antonio Anglés… y de ahí sentar en el banquillo a los “diseñadores” de aquella operación: Corcuera, Vera, Roldán… y ¿por qué no?… a los que consienten, aprueban y permiten los pagos hoy en día: X6… gente del entorno del Opus Dei que ha perdido la honorabilidad y dignidad que se les podría suponer por su devoción religiosa… la propia Dirección de la G.C. y, también, ¿por qué no?… la cúpula de X7 empezando X8.

(*) Eclesiástico, 4-28.
1 Carlos Bueren Roncero. Abogado y juez destinado a la Audiencia Nacional entre 1986 y 1996 (año en el que se retiró de la judicatura para aceptar la oferta de un bufete de abogados de Madrid). Trabajó en casos relacionados con narcotráfico y terrorismo (ETA, GRAPO y Operación Garzón contra Terra Lliure). También se ocupó de las diligencias del caso Lasa-Zabala. En 2006 se conoció que había estado en la lista de posibles objetivos de ETA.
X1: ¿?
X2: ¿?
X3: Ver notas anteriores X1 a X4. Todo esto arroja más dudas sobre la autenticidad del documento, toda vez que en el encabezado de la carta se despide con un “…Hasta siempre amigos: Fernando y Juan, Rosa, Luisa y Fernando.”
X4: ¿?
X5: ¿?
X6: ¿?
X7: ¿?
X8: ¿?

En 1997, durante el juicio oral en la Audiencia de Valencia, el Tribunal se mostró generoso en algunas pruebas testificales, aunque no siempre en otras periciales. Ahora es el momento de la verdad. ¿Estará dispuesto el Juzgado de Alzira, por ejemplo, ha admitir una X1 del origen del patrimonio de la familia Anglés hasta sus últimas consecuencias: de quién cobran, en concepto de qué y por qué X2 encubre un flagrante delito X3. No se me escapa que la gravedad y el calado de estas acusaciones puede causar un verdadero seísmo en la opinión pública. Tienen mi compromiso de que ustedes tendrán la primera palabra para administrar esta información. Por mi parte, si llegado el momento oportuno ustedes se inhiben en utilizar esta información, me reservo realizar algunas acciones para que más pronto que tarde la opinión pública -y algún conocido X4 conozca la verdad. Aunque la lucha es muy desigual -en última instancia se trata de un pulso al Estado… David contra Goliat- sepa que la verdad y la justicia con mayúsculas están de su parte…. de nuestra parte. Amigos, un abrazo a los dos y hasta siempre.

X1: ¿Inspección?
X2: ¿Hacienda?
X3: ¿Fiscal?
X4: ¿?

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